Archivo - Una gran prematura recibiendo Cuidados Canguro en el Hospital Universitario Virgen de Valme - CONSEJERÍA DE SANIDAD - Archivo
SEVILLA 10 Jun. (EUROPA PRESS) -
El Hospital Universitario de Valme, dependiente del Servicio Andaluz de Salud (SAS) de la Consejería de Sanidad, Presidencia y Emergencias, ha visibilizado la práctica clínica de los Cuidados Canguro, mediante el cual se "humaniza" la asistencia a la lactancia de neonatos, en el marco del proyecto impulsado por la Enfermería neonatal denominado 'Calendario Neonatal: Nueve meses, nueve causas'
Según ha detallado la Consejería de Sanidad en una nota de prensa, esta práctica de la que el centro sevillano fue pionero en Andalucía en la década de los 90, ha sido difundida en estas jornadas que integran educación sanitaria, acompañamiento familiar y humanización de los cuidados con el objetivo de "mejorar la experiencia hospitalaria de las familias y favorecer el bienestar físico y emocional de los recién nacidos ingresados".
En esa línea, el jefe de Servicio de Pediatría y Neonatología, Juan Diego Carmona, la ha valorado como una iniciativa "que suma" en el avance hacia un modelo asistencial que "no sólo atienda las necesidades clínicas del recién nacido, sino que integre de forma activa a las familias como parte esencial del proceso de cuidado", reforzando su acompañamiento, participación y seguridad durante todo el ingreso y la transición al domicilio.
Los Cuidados Canguro forman parte de la cartera asistencial de la Unidad de Neonatología de Valme desde hace más de cuatro décadas y fueron incorporados de manera pionera en Andalucía dentro de los cuidados centrados en el desarrollo del recién nacido prematuro y su familia, basando este método en el contacto "piel con piel" entre el bebé prematuro y su madre o padre de la forma más precoz, continua y prolongada posible, acompañado de lactancia materna.
El procedimiento consiste en colocar al recién nacido sobre el pecho del progenitor, en posición vertical reclinada y en contacto directo con la piel, vestido únicamente con pañal y gorro, generalmente junto a la incubadora y en un sillón adaptado para garantizar la comodidad y seguridad de ambos.
BENEFICIOS DEMOSTRADOS CIENTÍFICAMENTE
Los profesionales defienden esta práctica por los múltiples beneficios demostrados científicamente tanto para el recién nacido como para sus familias, entre los que destacan el control de la temperatura corporal, la reducción del riesgo de infecciones y de episodios de apnea, la mejora del aumento de peso, el favorecimiento de la lactancia materna y el fortalecimiento del vínculo afectivo entre padres e hijos.
De esta manera, el enfermero referente en Cuidados Canguros de la unidad clínica, José Carlos Justicia, ha manifestado que los Cuidados Canguro se consideran "un complemento de ternura, bienestar físico y emocional tan necesario como los cuidados tecnológicos para el desarrollo de los prematuros".
Asimismo, la experiencia acumulada por el hospital en este ámbito, ha contribuido a "consolidar" un modelo asistencial centrado en entender al recién nacido prematuro y a su familia como "una unidad inseparable de cuidados".
Los bebés que participan en este programa suelen presentar pesos comprendidos entre los 500 gramos y los dos kilogramos y requieren incubadora durante parte de su evolución hospitalaria.
En este contexto, el contacto piel con piel supone para el recién nacido un entorno especialmente beneficioso y similar al vientre materno debido al calor corporal, que le ayuda a mantener estable su temperatura, al sonido del corazón de la madre o el padre que favorece la tranquilidad y la sincronización respiratoria, que actúa como estímulo para reducir episodios de apnea.
Todo ello se integra dentro del Programa de Humanización de la Asistencia Neonatal del hospital sevillano, que contempla la apertura de la unidad a los padres para favorecer el contacto continuo con sus hijos desde el primer día de ingreso, fomentando la creación del vínculo familiar y reduciendo el miedo y el estrés asociados a la hospitalización.