Publicado 08/12/2021 11:38CET

La Junta de Andalucía incrementa un 30% las ayudas a las ONG para apoyar un centenar de proyectos de cooperación

La consejera de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación, Rocío Ruiz, en una imagen de archivo.
La consejera de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación, Rocío Ruiz, en una imagen de archivo. - María José López - Europa Press

SEVILLA, 8 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación, a través de la Agencia Andaluza de Cooperación al Desarrollo (Aacid), ha resuelto la convocatoria de ayudas a organizaciones no gubernamentales de desarrollo (ONG) en régimen de concurrencia competitiva para el ejercicio 2021 por valor de casi 20 millones de euros (19.761.250), lo que supone un incremento del más del 30% respecto al año anterior.

En total, se han concedido 100 proyectos correspondientes a las áreas de Cooperación al desarrollo (52), Acción Humanitaria (7), Educación para el desarrollo (33) y Formación, investigación e innovación (8), ha desgranado la Junta de Andalucía en una nota de prensa este miércoles.

Estos proyectos buscan "mejorar las condiciones de vida y oportunidades desde un enfoque multidimensional que incluye aspectos económicos, medioambientales y sociales", ha destacado la Consejería en su comunicado, en el que la consejera de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación, Rocío Ruiz, ha valorado el "alto nivel" de las propuestas presentadas.

"Gracias a esta convocatoria, han conseguido financiación proyectos muy pertinentes, viables y de alto impacto, alineados con la Agenda 2030 y las estrategias de desarrollo de los países destinatarios. De esta forma, reforzamos el compromiso de Andalucía con las personas que se encuentran en situación de mayor vulnerabilidad en la construcción de una ciudadanía global cada vez más interdependiente, como ha demostrado la pandemia por Covid-19, donde los retos pasan a ser colectivos y solo cabe una respuesta solidaria", ha abundado Ruiz.

En el ámbito de la cooperación al desarrollo, se desarrollarán proyectos para África subsahariana destinados a desplegar sistemas de producción agroganaderas en cooperativas con enfoques sostenibles. En el caso de Burkina Faso, se financian acciones encaminadas a la defensa de las mujeres y niñas, en concreto hacia la eliminación de prácticas nocivas que violan sus derechos, como la mutilación genital, una práctica fuertemente arraigada en este país. En Mozambique, las intervenciones irán destinadas a la lucha contra la violencia de género; en territorios palestinos, se continuará con el refuerzo de sistemas de producción agrícola; en los campamentos de refugiados saharauis, los proyectos apoyarán la atención integral de las personas con discapacidad; y para el norte de África, se contemplan intervenciones para la promoción del emprendimiento a cargo de mujeres y jóvenes en el mundo rural, formación para el empleo y acciones en el marco de la migración circular.

Por otra parte, en Iberoamérica, los diagnósticos de las organizaciones han mostrado un incremento de la violencia hacia las mujeres y los niños, así como problemas de seguridad alimentaria que se han visto agravados por la situación de confinamiento de las familias en países como Honduras, El Salvador y Guatemala. En estos casos, "la propuesta es la reactivación económica en clave de género", ha explicado la Junta. Asimismo, en América Latina y el Caribe, además de estas cuestiones, se han contemplado proyectos orientados hacia la eliminación de la brecha digital y la educación de calidad para que en América Latina no se dé un retroceso que suponga la pérdida para las nuevas generaciones de su desarrollo personal y social.

Respecto al área de acción humanitaria, la convocatoria ha resuelto la financiación de siete intervenciones de crisis crónicas. De ellas, cuatro destinadas a territorios palestinos y, más específicamente, a la franja de Gaza, en el sector de la salud sexual y reproductiva. Otras dos en relación con la nutrición infantil, la salud reproductiva y el agua potable se dirigen a Haití tras el terremoto de magnitud 7,2 que provocó la muerte de más de 2.200 personas. Por último, se ha propuesto un proyecto en Mali que pretende hacer frente a la malnutrición infantil en la Región de Segou.

De los proyectos de educación al desarrollo, la mitad de ellos abarcan modalidades de sensibilización, educación y comunicación para el cambio social. En ellos se abordan temas como los movimientos migratorios, la dotación de herramientas para la lucha contra los delitos de odio y la creación de espacios de convivencia intercultural, así como la lucha contra la violencia machista, la generación de igualdad desde la coeducomunicación emocional y el cambio climático. En este caso, el protagonismo será para la juventud, el voluntariado y las familias como agentes de cambio.

En cuanto a los proyectos de formación, investigación e innovación, a diferencia de años anteriores, "se ha podido atender un mayor número de investigaciones encaminadas a ámbitos tan diversos como la violencia contra las mujeres en países en conflicto, la influencia del entorno social y ambiental en la percepción de los niños de su bienestar o intervenciones educativas en los discursos de odio e intolerancia".