Agentes de los Servicios de Emergencias durante un simulacro en el Ayuntamiento de Sevilla. - JUNTA DE ANDALUCÍA
SEVILLA 20 Oct. (EUROPA PRESS) -
La Junta de Andalucía ha evaluado este martes, a través de la Agencia de Emergencias de Andalucía y en colaboración con Aena, los mecanismos de coordinación y respuesta de los servicios operativos ante un accidente aéreo en el Aeropuerto de Sevilla.
Según ha detallado el Servicio 112, perteneciente a la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias en una nota de prensa, el simulacro ha comenzado a las 11,00 horas y ha recreado un incendio de grandes dimensiones en una aeronave comercial durante las operaciones de repostaje y embarque de pasajeros.
El avión, un birreactor que tenía previsto despegar con destino a Gran Canaria, se encontraba estacionado en la plataforma del recinto aeroportuario cuando se ha producido un derrame de combustible que ha originado un incendio y daños estructurales en el fuselaje.
En el aparato viajaban, según el escenario simulado, 35 pasajeros y cuatro tripulantes y el ejercicio ha planteado inicialmente un balance de dos fallecidos, doce heridos muy graves, nueve graves y dieciséis leves, así como el posterior fallecimiento de uno de los heridos críticos.
De esta manera, la gravedad del accidente simulado ha motivado la activación del Plan de Autoprotección del Aeropuerto de Sevilla, en su fase de Emergencia General Aeronáutica, y del Plan Territorial de Emergencias de Protección Civil de Andalucía (PTEAnd), con el objetivo de comprobar la coordinación y capacidad de respuesta de los distintos organismos implicados.
IMPLICACIÓN DE LOS TRES HOSPITALES PÚBLICOS
Al ejercicio, en el que han trabajado 170 efectivos de 18 organismos y entidades, ha contado con la participación del delegado del Gobierno de Junta, Ricardo Sánchez, como director ejecutivo del Plan, mientras la respuesta se ha extendido más allá del aeropuerto, de manera que se han involucrado los tres hospitales públicos de la ciudad, el Hospital Universitario Virgen del Rocío (a través de su Comisión del Plan de Atención a Múltiples Víctimas), el Hospital Universitario Virgen Macarena y el Hospital Universitario Virgen de Valme, han ensayado la activación de su plan de catástrofes para recibir a los heridos.
El ejercicio ha permitido evaluar la operatividad de los planes de emergencia, los procedimientos de activación y movilización de recursos, el funcionamiento de los sistemas de comunicaciones y la coordinación entre las distintas administraciones y servicios de intervención.
Asimismo, se han puesto a prueba los protocolos de atención sanitaria a las víctimas, la asistencia psicológica a los familiares, la constitución del Puesto de Mando Avanzado (PMA) y la transmisión de información entre los diferentes órganos de coordinación de la emergencia.
INCENDIO Y RESCATE DE LAS VÍCTIMAS
El simulacro ha comenzado con la comunicación de la emergencia desde la torre de control del aeropuerto, lo que ha dado lugar a la activación de los mecanismos de alerta y a la movilización de los distintos grupos operativos.
Tras su avistamiento, los servicios de extinción de incendios del aeropuerto y los Bomberos del Ayuntamiento de Sevilla han intervenido en el escenario del siniestro para controlar el incendio y facilitar las labores de rescate y evacuación de los ocupantes de la aeronave.
Por su parte, el Grupo de Emergencias de Andalucía (GREA) ha desplegado un Puesto de Mando Avanzado (PMA), desde el que se han coordinado las actuaciones de los servicios de emergencia y el intercambio de información entre los organismos participantes.
Los profesionales del Centro de Emergencias Sanitarias 061 y del Servicio Andaluz de Salud (SAS) han atendido a las víctimas en un Puesto Sanitario Avanzado. Allí han clasificado a los heridos según su gravedad, les han prestado la primera asistencia y han organizado su traslado a los hospitales.
En el plano hospitalario, el Virgen del Rocío, Virgen Macarena y Virgen de Valme se ha puesto en marcha el plan de catástrofes, el protocolo que permite a un centro sanitario reorganizar sus recursos para recibir y atender en poco tiempo a un elevado número de heridos.
Además, el dispositivo ha contemplado la intervención de los cuerpos y fuerzas de seguridad para garantizar el control de accesos, la seguridad de la zona y el desarrollo de las actuaciones de emergencia.
ATENCIÓN A VÍCTIMAS Y FAMILIARES
Uno de los aspectos destacados del simulacro ha sido la puesta en práctica de los procedimientos de atención a las víctimas de accidentes de aviación civil y sus familiares.
Para ello, se han habilitado diferentes espacios en las instalaciones aeroportuarias, entre ellos una sala de crisis, una sala de atención a pasajeros ilesos y dependencias destinadas a la acogida y asistencia de los familiares.
En contexto, en este dispositivo han trabajado profesionales del Grupo de Intervención Psicológica en Emergencias y Desastres (Giped), junto con los equipos de atención a víctimas del aeropuerto, personal de la compañía aérea y otros servicios especializados, quienes han puesto a prueba los procedimientos de identificación, información, acompañamiento y apoyo psicológico a las personas afectadas.
De igual manera, en el ejercicio han participado Aena y el Aeropuerto de Sevilla; la Agencia de Emergencias de Andalucía, a través de EMA 112 y EMA GREA; el Centro de Emergencias Sanitarias 061; el Servicio Andaluz de Salud, con los hospitales universitarios Virgen del Rocío, Virgen Macarena y Virgen de Valme; los Bomberos del Ayuntamiento de Sevilla; la Guardia Civil; la Policía Nacional; la Policía Local; la Unidad de Policía Nacional adscrita a la Comunidad Autónoma; el Instituto de Medicina Legal; Protección Civil; la Red Nacional de Radio de Emergencia (REMER); el Colegio Oficial de Psicología; la compañía aérea Binter y empresas de asistencia en tierra.
Para dar mayor realismo a la práctica, 58 figurantes de la Facultad de Enfermería, la Escuela SAMU y la Facultad de Psicología han interpretado a pasajeros heridos e ilesos y a sus familiares. La jornada ha incluido además la evaluación de las actuaciones desarrolladas en cada escenario, con el fin de detectar áreas de mejora y reforzar la coordinación ante una emergencia real.