Publicado 24/01/2022 10:29

El Macarena de Sevilla atiende el Síndrome de Moebius con un programa para enfermedades neuropedriátricas complejas

Facultativos de la Unidad de Neuropediatría del Hospital Universitario Virgen Macarena.
Facultativos de la Unidad de Neuropediatría del Hospital Universitario Virgen Macarena. - JUNTA DE ANDALUCIA

SEVILLA, 24 Ene. (EUROPA PRESS) -

La Unidad de Neuropediatría del Hospital Universitario Virgen Macarena contabiliza al año más de 6.300 consultas de las cuales más de un 20% fueron relativas a programas multidisciplinares especializados que atienden afecciones neurológicas complejas de origen epiléptico, muscular, psiquiátrico, leucodistrófico, degenerativo, metabólico o parálisis cerebral.

El Síndrome de Moebius, patología de la que este lunes se celebra el Día Mundial, es una enfermedad neuromuscular poco frecuente que provoca parálisis faciales y oculares en niños. Para la asistencia de esta enfermedad, el Área Hospitalaria Virgen Macarena dispone de un programa neuropediátrico multidisciplinar para atender enfermedades complejas, ha informado el centro hospitalario en una nota de prensa

Aunque el origen del Síndrome de Moebius es desconocido existen evidencias sobre esta enfermedad. "Las causas serían múltiples, desde genéticas a factores teratógenos y anomalías placentarias, pero en todos los casos habría un mecanismo común, la agenesia o destrucción de los núcleos de los nervios VII y VI situados en el tronco cerebral", explica el neuropediatra del hospital sevillano Andrés Rodríguez-Sacristán.

La afectación neurológica de esta patología puede implicar una disminución funcional que afecta a la movilidad de la musculatura facial, de los párpados, de los ojos y en ocasiones dificultades para tragar, comer y toser. Esta afección congénita, que suele asociarse con malformaciones músculo-esqueléticas, es considerada una enfermedad rara. En España, afecta a uno de cada 120.000 bebés cada año.

Este trastorno también se asocia con parálisis de otros nervios craneales más allá del facial y ocular externo. Los más frecuente son el hipogloso, que se encarga especialmente de coordinar los movimientos de la lengua; el vago, que conecta el tronco cerebral con casi todos los órganos del cuerpo; el acústico, nervio encargado de la función auditiva y del equilibrio, y el glosofaríngeo, que ayuda a mover los músculos de la garganta.