Publicado 30/07/2021 18:25CET

Salud forma a profesionales sanitarios para que sepan detectar víctimas de trata

SEVILLA, 30 Jul. (EUROPA PRESS) -

La Consejería de Salud y Familias participa, junto a otras consejerías, en los trabajos de formulación de la Estrategia andaluza para la lucha contra la trata de mujeres y niñas con fines de explotación sexual 2021-2024 que impulsa la Consejería con competencias en Igualdad, aprobada el 29 de septiembre de 2020 del Consejo de Gobierno, gracias a la que se están desarrollando distintas iniciativas de formación y sensibilización en este ámbito destinadas a los profesionales sanitarios.

Según ha indicado la Junta en un comunicado, la trata de seres humanos (TSH) se define como la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, incluido el intercambio o la transferencia de control sobre ellas, mediante la amenaza o el uso de la fuerza u otras formas de coacción como el rapto, el fraude, el engaño, el abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad. Vinculada a las violencias de género, es una de las manifestaciones de la desigualdad estructural más acuciante del siglo XXI.

Naciones Unidas indica que España figura entre los principales países de destino de la trata, sobre todo de mujeres con fines de explotación sexual, que se encuentran en situación de vulnerabilidad y pobreza, aunque también destaca como país de tránsito. La mayoría de las víctimas son mujeres de entre 18 y 25 años provenientes de Brasil, Bulgaria, Colombia, Ecuador, Nigeria, Ucrania, Rusia o Rumanía.

Las consecuencias de la trata van desde abusos físicos extremos o violencia en forma de tortura, incluyendo amenazas físicas y verbales a la mujer o a sus familias, en particular, a aquellas que tienen hijos. Las víctimas de trata pueden presentar lesiones o enfermedades severas, debilitantes o permanentes. El abuso, las privaciones, las circunstancias estresantes y de temor son características de la trata de personas que pueden afectar a su salud física y psíquica.

A este respecto, que los profesionales sanitarios aprendan a reconocer las señales de sospecha de trata en las pacientes durante la atención sanitaria es uno de los objetivos de la Consejería de Salud y Familias, que, a través de la Dirección General de Salud Pública y Ordenación Farmacéutica, está desarrollando distintas iniciativas de formación y sensibilización en este ámbito.

Es preciso diferenciar la detección de la identificación de víctimas de trata. La detección se realiza en base a indicios o sospechas que los profesionales pueden registrar durante su encuentro con la mujer, mientras que la identificación es un procedimiento formal específico competencia de las unidades policiales. El personal de salud no es responsable de la identificación de las víctimas, pero sí es muy relevante su papel a la hora de reconocer de las señales de sospecha de trata, atender a la víctima de trata y ponerlo en conocimiento de las entidades especializadas en la intervención y de las autoridades.

La Junta recomienda contactar previamente con las ONG de la zona con experiencia con este perfil de víctimas para que una persona mediadora --figura distinta del intérprete-- pueda colaborar en la detección y, en caso afirmativo, ayudarla a restablecerse. La identificación es competencia de unidades policiales específicas (Emume, Ucrif, entre otros), que valoran los riesgos y proponen las medidas de protección, seguridad y privacidad que la mujer necesite.

De esta forma, el Protocolo Andaluz de Atención a las Mujeres en situación de violencia de género aborda cómo se debe intervenir desde los centros sanitarios enseñando al personal qué indicadores pueden orientar hacia la detección, cómo realizar la atención sanitaria y la coordinación con otros ámbitos relacionados con este problema.

Es por ello que se torna "necesario fomentar la sensibilidad y empatía del personal de salud, teniendo en cuenta que son personas cuyos derechos fundamentales han sido violados, y respetar sus decisiones y su dignidad sin juzgar, así como informarles de que su identidad sólo se revelará con su consentimiento a quienes necesiten conocerla para organizar su asistencia", ha señalado la Junta.

A su vez, en la Dirección General de Salud Pública y Ordenación Farmacéutica se está elaborando material para la formación a profesionales sobre cómo abordar estas situaciones y está en vigor la campaña 'Corazones sin miedo', dirigida a profesionales de todos los perfiles sanitarios para que asuman la violencia de género como un problema de salud, y, siendo la trata de mujeres un aspecto muy grave de la violencia de género, se ha elaborado un vídeo informativo y formativo sobre ella (disponible en 'https://youtu.be/Qws_et4AlNw').

Otras acciones realizadas desde el ámbito sanitario son la celebración de un curso de atención sanitaria a mujeres víctimas de trata; la participación en grupo de trabajo para elaboración de compendio de protocolos y guías sobre trata y la elaboración de una guía sobre atención sanitaria a mujeres víctimas de trata.