Una de las salas blancas del servicio de Farmacia en el Muñoz Cariñanos - HUVR
SEVILLA, 20 Jul. (EUROPA PRESS) -
El Hospital Universitario Virgen del Rocío, perteneciente al Servicio Andaluz de Salud (SAS) de la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía, ha ampliado su Servicio de Farmacia con la creación de dos nuevas salas blancas en el Hospital Doctor Muñoz Cariñanos, destinadas principalmente a la elaboración de medicamentos oncológicos y no oncológicos.
Las nuevas instalaciones, ubicadas en la planta baja del centro, han supuesto una inversión de 617.444 euros y la transformación de dos estancias existentes en salas de ambiente controlado, adaptadas a los requisitos técnicos aplicables a este tipo de espacios en el ámbito hospitalario, detalla el centro hospitalario en un comunicado.
La reforma directa alcanza una superficie construida de 45 metros cuadrados, si bien la ejecución de las instalaciones necesarias ha afectado a una superficie total de 283 metros cuadrados, al incluir trabajos en otras plantas y en la cubierta. Estos espacios disponen de presalas y esclusas de acceso, además de dos salas blancas independientes destinadas a la preparación de medicamentos.
Una de ellas está dedicada a la elaboración de mezclas intravenosas no biopeligrosas y otras disoluciones farmacéuticas estériles, mientras que la otra se destina exclusivamente a la preparación de medicamentos citostáticos. Este diseño permite desarrollar ambos procesos en espacios diferenciados, cumpliendo la normativa vigente y garantizando las máximas condiciones de seguridad y calidad, tanto para los pacientes que reciben estos tratamientos como para los profesionales que trabajan en estas instalaciones.
Todo esto garantiza el cumplimiento de las Normas de Correcta Fabricación, la norma ISO-EN 14644 y la UNE 171340:2020, que regulan la validación y cualificación de las salas de ambiente controlado en el ámbito hospitalario. La intervención se ha ejecutado manteniendo en todo momento la actividad asistencial del hospital.
Para ello se han implantado medidas específicas de bioseguridad, sectorización de las zonas de trabajo y una planificación por fases que ha permitido minimizar las interferencias con los servicios asistenciales colindantes.