MADRID 13 May. (EUROPA PRESS) -
La Federación Estatal de Trabajadoras de las Administraciones Públicas de CGT (FETAP-CGT) ha sostenido que la reciente sentencia del Tribunal Supremo sobre los interinos supone un reconocimiento parcial del abuso de la temporalidad en el ámbito público y desdibuja con un interpretación restrictiva la doctrina fijada por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) en la sentencia Obadal.
La Sala Social del Tribunal Supremo dictaminó que únicamente deben adquirir la condición de empleados fijos aquellos trabajadores interinos que hayan superado una prueba de acceso a empleo público, lo que ha supuesto acabar con las aspiraciones de miles de trabajadores contratados durante años de manera temporal por la Administración Pública.
CGT considera que la interpretación del Supremo de la sentencia del caso Odabal, en la que se declaró como fija a una empleada que sí había superado un proceso de selección previo, está limitada por únicamente remitir los casos que quedan fuera de este supuesto a la inspección de trabajo, provocando un reconocimiento en el abuso de temporalidad por parte del empleador público.
Por ello ha calificado como "insuficiente" la respuesta del Supremo y ha sostenido que el fallo del TJUE insta a imponer medidas "efectivas, disuasorias y proporcionadas" para los casos en los que se extralimitan con contratos temporales, por lo que la decisión judicial no puede considerarse una solución "eficaz" para el abuso "estructural" de la temporalidad.
"Tampoco compartimos que el Supremo mantenga una interpretación tan estrecha de la fijeza cuando durante años las Administraciones han utilizado personal temporal para cubrir necesidades permanentes. El abuso no puede resolverse haciendo recaer sobre la persona trabajadora las consecuencias de la mala gestión administrativa", reza un comunicado emitido por el sindicato.