Archivo - El presidente del Consejo Europeo, António Costa, participa en una entrevista con periodistas del European Newsroom (ENR). - MARKUS LENHARDT - Archivo
BRUSELAS 29 Abr. (EUROPA PRESS) -
El presidente del Consejo Europeo, António Costa, ha advertido este miércoles de que la Unión Europea "no puede aceptar" que en algunos Estados miembro los jóvenes tengan que destinar el 100% de su salario durante "20 o 30 años, o incluso más" para poder comprar su primera vivienda.
Así lo ha señalado durante su intervención en el pleno del Comité Económico y Social Europeo (CESE), en el que ha defendido que la vivienda asequible es "fundamental para la cohesión social y la equidad" y ha situado la escasez de vivienda como "un elemento clave" de la crisis del coste de vida.
"No podemos aceptar que en algunos países de la Unión Europea (...) los jóvenes tengan que aportar el 100% de su salario durante 20 o 30 años, o incluso más, para poder comprar su primera casa. Nuestros jóvenes son el futuro de Europa, y Europa debería ser su garantía de un futuro mejor", ha señalado el socialista portugués.
Costa ha subrayado además que la escasez de vivienda se ha convertido en "una gran preocupación para los ciudadanos" y ha alertado de que esta situación ha contribuido a alimentar "la ira contra las instituciones democráticas", en un contexto agravado por la inflación y la crisis energética.
"Esto demuestra cómo los niveles global y local están directamente vinculados y afectan la competitividad de Europa. Es justo decir que se necesita una Europa más competitiva y soberana para salvaguardar nuestro estado de bienestar, para proteger nuestros valores y a nuestros ciudadanos", ha añadido.
Así, el presidente del Consejo ha sostenido que reforzar la competitividad del bloque "no es un fin en sí mismo", sino "el ingrediente indispensable" para fortalecer el modelo social europeo, crear empleos de mayor calidad y hacer que la Unión sea "más autónoma y resiliente".
PIDE ELIMINAR TRABAS PARA PYMES Y FAVORECER SU EXPANSIÓN EN LA UE
En este sentido, ha abogado por avanzar en la integración del mercado interior y eliminar barreras "innecesarias" entre Estados miembro, especialmente para facilitar la actividad de las pequeñas y medianas empresas y liberar el potencial económico del bloque.
Asimismo, ha defendido medidas como el reconocimiento mutuo de cualificaciones o el impulso de un marco común que permita a los emprendedores expandirse con mayor facilidad en toda la Unión --conocido como el régimen 28--, al tiempo que ha pedido simplificar el día a día de empresas y consumidores y evitar nuevas cargas administrativas.
Unas prioridades que ha enmarcado en un contexto geopolítico "más hostil e incierto", marcado por la guerra en Ucrania, las tensiones comerciales y el encarecimiento de los costes energéticos, factores que, según ha advertido, evidencian el precio de las dependencias externas para la economía europea.
APUESTA POR REDUCIR DEPENDENCIAS EN ENERGÍA, DEFENSA Y TECNOLOGÍA
Por ello, ha apostado por reforzar la soberanía europea en ámbitos estratégicos como la energía, la defensa o las nuevas tecnologías, con el objetivo de "garantizar la seguridad económica y tecnológica" y hacer de la Unión Europea "un lugar atractivo para vivir e invertir".
"No hablamos de proteccionismo. Respetaremos plenamente nuestros acuerdos comerciales y fortaleceremos nuestras alianzas con países afines para garantizar un acceso estable y fiable a materias primas y minerales esenciales para las tecnologías de hoy y del futuro", ha aclarado.
Con todo, ha subrayado la necesidad de reforzar la cooperación entre instituciones y ciudadanos y de lograr un enfoque "verdaderamente centrado en las personas" que permita mejorar las condiciones de vida y fortalecer la legitimidad democrática de la Unión Europea.