May 7, 2026, Rome, Italy: Polish Prime Minister Donald Tusk speaks during the post-summit. Prime Minister Giorgia Meloni welcomed the Polish Prime Minister Donald Tusk to Palazzo Chigi for an institutional meeting dedicated to the main European issues and - Europa Press/Contacto/Marco Iacobucci
MADRID 12 May. (EUROPA PRESS) -
El primer ministro de Polonia, Donald Tusk, ha afirmado este martes que la normativa que prepara el Ejecutivo para el reconocimiento de matrimonios homosexuales celebrados en otros países miembro de la Unión Europea no abrirá la puerta al derecho de adopción para las parejas homosexuales.
"Para poner fin a cualquier especulación, quiero dejar claro que ni la decisión de emitir el reglamento ni la futura labor legislativa constituyen en modo alguno una vía para facilitar la adopción", ha indicado durante una rueda de prensa en Varsovia.
Tusk ha pedido al ministro de Asuntos Digitales, Krzysztof Gawkowski, así como al ministro del Interior y Administración, Marcin Kierwinski, que determinen el contenido de la normativa "lo antes posible", según ha recogido la agencia de noticias PAP.
"Quisiera disculparme con todos aquellos que, durante muchísimos años, se sintieron rechazados y humillados. El Estado ha fallado en este aspecto durante muchos años", ha dicho, agregando que "personalmente" se asegurará de que se acaten las sentencias tanto de los tribunales polacos como de los europeos.
Esto se produce después de que el Tribunal Supremo Administrativo de Polonia dictaminara que deben reconocerse los matrimonios entre personas del mismo sexo después de que una pareja de dos hombres polacos que contrajeron matrimonio en Alemania en 2018 presentaran un recurso ante la negativa de un tribunal de menor instancia a registrar su matrimonio.
Desde marzo, el citado tribunal ha ordenado reconocer los certificados de matrimonio de siete parejas homosexuales. Cabe recordar que Polonia no reconoce el matrimonio igualitario ni uniones civiles en su legislación, definiendo el matrimonio constitucionalmente como la unión entre un hombre y una mujer.
El fallo judicial se dio tras una decisión de 2025 del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que dictaminó que los Estados miembro están obligados a reconocer los matrimonios entre personas del mismo sexo celebrados en otros países de la UE, incluso si la legislación nacional no permite dichas uniones.