Antiguos terrenos de la BAM en el barrio bilbaino de Abando - ABANDO HABITABLE
BILBAO, 29 Ene. (EUROPA PRESS) -
La plataforma Abando Habitable ha subrayado que la deuda de Murias, en concurso de acreedores, asciende finalmente a 50,7 millones y ha pedido una "solución al agujero de la codicia creado" en los antiguos terrenos de la BAM, donde están paralizadas las obras para construir un edificio de la Diócesis de Bilbao y una clínica Mutualia que iba a ejecutar Murias. "Nuestra reivindicación de un espacio verde y de encuentro en esa parcela es firme", ha remarcado.
En un comunicado, Abanbo Habitable ha recordado que en febrero de 2024 se declaró oficialmente la quiebra de Construcciones Murias SA, del grupo Urbas, mediante un concurso de acreedores.
La plataforma vecinal ha señalado que esta promotora-constructora ejecutaba el "pelotazo" del Obispado de Bilbao para construir una sede que aglutinara todos los servicios de su diócesis y una clínica de Mutualia en la parcela que ocupaba la antigua BAM en Abando.
Tras apuntar que el Obispado "ha ganado con la operación 11,5 millones al vender a Mutualia la mitad del futuro edificio", ha precisado que, de acuerdo al informe definitivo de la administración concursal, la deuda de Murias es mayor que la previamente anunciada y pasa de 31,7 a 50,7 millones de euros.
Abando Habitable ha manifestado que, entre los acreedores de Murias, se encuentran particulares que han sufrido daños por sus obras, ayuntamientos, empresas, bancos y el propio Obispado de Bilbao, "que reclama que Murias le pague por las tasas de la ocupación de la vía pública derivadas de las obras, que llevan paradas desde abril del año pasado".
La plataforma ha apuntado que Mutualia reclama también que la constructora pague su deuda por la demora en la finalización de las obras, que estaba prevista para diciembre de 2021 y "amenaza con rescindir el contrato, quedando la parcela sin edificio alguno".
"SOLUCIÓN A ESTE AGUJERO"
Abando Habitable ha afirmado que el "agujero" que adeuda Murias constituye el "enésimo capítulo de una historia de avaricia y desprecio para con el bienestar de un barrio". Tras recordar que vienen denunciando estos hechos desde hace ya más de un lustro, ha señalado que, mientras tanto, "la operación Obispado-Murias-Mutualia continúa en punto muerto".
Por ello, ha reclamado nuevamente una solución "a este agujero que la codicia ha creado en el barrio" y ha indicado que su reivindicación de un "espacio verde y de encuentro" en esa parcela es "firme" y seguirán trabajado para conseguirlo pese a que "los propietarios y partes implicadas, -Obispado, Mutualia y el Ayuntamiento de Bilbao-, no aceptan ni tan siquiera reunirse y hablar sobre posibles soluciones".
Asimismo, espera que el TSJPV falle en el recurso que presentaron sobre la "ilegalidad" del proyecto clínico-obispal, ya que considera que "se ha incumplido la finalidad de interés general que justificó la modificación puntual del Plan general de ordenación urbana (PGOU) de Bilbao".