BILBAO, 13 Mar. (EUROPA PRESS) -
La sección sindical de ESK en Tubos Reunidos ha celebrado que la parte social haya rechazado aceptar la última oferta del ERE presentada por la empresa, pero ha lamentado que la dirección mantenga los 301 despidos en Amurrio y Trapaga recogidos en el expediente de regulación de empleo.
"Lo que no nos gusta es que la empresa no haya recapacitado y desistido de sus intenciones de despedir, cerrar la acería, externalizar la logística, y buscar un acuerdo social con la parte social fuera de lo que es el ERE y solamente con prejubilaciones y bajas voluntarias", han manifestado desde ESK.
En declaraciones a Europa Press, fuentes del sindicato han considerado "positivo" que la parte social en Tubos Reunidos Amurrio esté "unida" y tenga la capacidad ahora de "iniciar una lucha y buscar una salida para toda la plantilla que tenga como líneas rojas que se mantenga la acería abierta, que la logística no se externalice y que no se precaricen los puestos de trabajo".
Además, han demandado que se encuentren otras vías para poder refinanciar la deuda y conseguir un futuro para Tubos Reunidos, para que las nuevas generaciones puedan tener trabajo en la comarca de Aiaraldea.
En su opinión, con lo que ha planteado ahora la empresa les aboca al cierre, porque "cerrar la acería nos lleva a la inviabilidad y a un posible cierre a futuro".
Tras apuntar que los afectados por el ERE son "todos los trabajadores" porque "no hay una lista o unos criterios", ha anunciado que a partir de ahora van a organizar a la plantilla "para la lucha, que está bastante motivada, ir a tocar puertas a Madrid, a Gobierno Vasco, a Diputación, a todos los sitios" donde puedan encontrar alguien que les dé una solución a esta situación.
Asimismo, ESK ha anunciado que cuando la empresa registre el ERE y lo intente aplicar, impugnarán judicialmente esta medida para intentar "tumbar este ERE injusto e injustificado" en los juzgados.