Retablo mayor de la iglesia de San Pedro de Ariznoa. - DIPUTACIÓN
SAN SEBASTIÁN, 18 Feb. (EUROPA PRESS) -
La Iglesia de San Pedro de Ariznoa, catalogada como bien de interés histórico-artístico dentro del Conjunto Monumental del Casco Histórico de Bergara (Gipuzkoa), afronta una nueva fase de trabajos técnicos orientados a la conservación y restauración de su retablo mayor renacentista (siglo XVI), protegido con la categoría de Monumento y que se encuentra en riesgo por su grave deterioro estructural .
La ficha oficial de Patrimonio Cultural del Gobierno Vasco describe el templo como una iglesia de "gótico vasco", de planta de salón, con tres naves de igual altura y bóvedas de crucería estrellada, y destaca elementos como su torre barroca y el retablo del altar mayor.
El presupuesto total de la intervención, a cargo de Zetabi Arkitektura Bulegoa, asciende a 250.405 euros. El Departamento de Cultura de la Diputación Foral de Gipuzkoa ha aportado 100.000 euros a través de la línea de Conservación y restauración del Patrimonio Religioso, y el Gobierno Vasco contribuirá con 150.405 euros mediante el programa de Puesta en valor y difusión del Patrimonio Cultural Vasco.
La diputada de Cultura, Goizane Álvarez, que ha visitado este miércoles, el retablo ha subrayado que esta actuación responde a una "prioridad pública". "El patrimonio no es un lujo para mirar de lejos: es memoria colectiva y un derecho cultural de la ciudadanía. Cuando un bien protegido entra en una situación de riesgo, la respuesta institucional tiene que ser inmediata y rigurosa: seguridad, conocimiento técnico y una restauración que respete la obra y su valor social. Cuidar el patrimonio es también cuidar la vida en común y el acceso igualitario a la cultura", ha expresado.
SITUACIÓN ACTUAL
En estos momentos, el retablo está desmontado y colocado en un expositor. Este desmontaje se ha realizado siguiendo las técnicas antiguas de carpintería de armar por el maestro carpintero Bittor Etxeberria, con "un cuidado extremo dado el estado patológico del retablo y su subestructura", han señalado desde la Diputación.
En su ubicación se ha instalado una lona de 10 x 6 metros con la imagen del retablo impresa en alta calidad, "con un fin divulgativo" y para mantener visible el conjunto durante la intervención.
En paralelo, el equipo de Artez Restauración está analizando los resultados de las pruebas realizadas durante el desmontaje, en coordinación con el personal técnico de Gordailua, centro de Colecciones Patrimoniales de bienes muebles de Gipuzkoa, y se están reforzando y protegiendo las condiciones del espacio expositivo para garantizar la seguridad y la correcta conservación de las piezas.
El siguiente hito previsto será a finales de primavera, cuando se aplicará el tratamiento contra xilófagos -organismos, principalmente insectos como termitas, carcoma y avispas de la madera, que se alimentan de celulosa y dañan gravemente estructuras, muebles y vigas-. Para que este tratamiento sea eficaz es recomendable que la temperatura interior del templo se sitúe en torno a 20 grados.
Tras ese tratamiento, se continuará con la documentación y planificación técnica necesaria para avanzar en la restauración del retablo con criterios patrimoniales.
El retablo mayor de San Pedro de Ariznoa (1546-1548), de madera policromada y gran formato, cuenta con un programa iconográfico centrado en la Pasión y un banco con los cuatro evangelistas. Está tradicionalmente atribuido a Juan de Ayala II, con policromía atribuida a Juan de Anda. Tanto el retablo mayor como el políptico de San Miguel figuran como Bien Cultural (Monumento), con un régimen de protección de obligado cumplimiento.