La Audiencia Provincial de Álava acoge este martes la primera jornada del juicio por las presuntas filtraciones en los exámenes de las oposiciones 2016-2017 de Osakidetza - IÑAKI BERASALUCE-EUROPA PRESS
VITORIA, 20 Oct. (EUROPA PRESS) -
Los testigos que han declarado en la primera sesión del juicio por las presuntas irregularidades en la OPE 2016-2017 de Osakidetza han constatado que el "llamativo" resultado del examen de una de las dos personas acusadas despertó un gran "revuelo" y levantó las primeras "sospechas" sobre una posible filtración de la prueba. Además, han indicado que esta persona solo renunció a seguir en el proceso tras ser advertida de que, en caso contrario, se abriría un expediente informativo por "irregularidades".
La Audiencia Provincial de Álava acoge este martes la primera jornada del juicio por las presuntas filtraciones en los exámenes de las oposiciones 2016-2017 de Osakidetza.
Aunque en un principio la causa llegó a dirigirse contra 17 personas y abarcar diversas especialidades médicas, el juicio ha acabado limitándose a dos acusados y a la prueba de cirugía plástica, tras haber quedado archivadas el resto de actuaciones.
Los dos procesados son un médico, que en el momento de los hechos era jefe de servicio del Hospital Donostia encargado de elaborar el examen de cirugía plástica, y una opositora que era pareja del hijo de dicho médico. El acusado elaboró 50 de las 100 preguntas del test, y la acusada respondió correctamente a 48 de esas 50 preguntas. No obstante, en la otra mitad de la prueba solo acertó la mitad de las 50 preguntas.
La Fiscalía acusa al médico de un delito de revelación de secretos y solicita para él dos años de prisión y cinco años de inhabilitación. La opositora, acusada de revelación de secretos en grado de tentativa, se enfrenta a una petición de un año de cárcel.
En la primera sesión del juicio, la directora del Instituto Vasco de la Administración Pública (IVAP) ha explicado el proceso de preparación y distribución de los exámenes. Según ha indicado, las pruebas se guardaban en un 'pendrive' que se enviaba a una imprenta para la impresión de las copias necesarias para el examen correspondiente.
Las copias --según ha declarado-- eran transportadas hasta un 'búnker' del IVAP por un profesional que se contrataba a tal fin y posteriormente, eran llevadas a un aula cerrada hasta que se llevara a cabo la prueba.
Asimismo, ha explicado que, en un momento dado, fue consciente de que algo extraño había ocurrido en el examen, ya que hubo situaciones que no se habían producido en ningún otro procedimiento de este tipo, como que se convocara a una aspirante de la OPE --la acusada-- a una reunión para solicitarle que se retirara por la existencia de "irregularidades" en su caso.
También ha testificado una de las veinte aspirantes que se presentó a la prueba de cirugía plástica, que tras el examen llegó a presentar una denuncia al sospechar que se había filtrado el test. Esta médica, que trabajaba en el Hospital de Cruces como residente, ha explicado que tuvo conocimiento de que una de las personas que había elaborado el examen era, a su vez, miembro del tribunal evaluador y suegro de otra de las personas que se presentaba al examen, y que finalmente llegó a retirarse del órgano evaluador.
Además, ha explicado que el examen teórico era "muy difícil" y planteaba preguntas "rebuscadas", una impresión general que --según ha dicho-- compartían "todos los opositores" salvo la aspirante que ahora se encuentra procesada.
De las veinte personas que hicieron el examen, 14 suspendieron. No obstante, en el listado de notas que se publicó solo aparecían 19 de los 20 aspirantes que hicieron el examen, lo que les pareció "sospechoso".
(Habrá ampliación)