López aboga por "un referéndum con todas las consecuencias" dentro de la Ley, previo acuerdo transversal entre partidos

Actualizado 22/05/2008 16:20:14 CET

Apuesta por "construir la nacionalidad vasca desde la integración y desechando el frentismo y la exclusión"

BILBAO, 22 May. (EUROPA PRESS) -

El secretario general del PSE-EE, Patxi López, apostó hoy por celebrar "un referéndum con todas las consecuencias", dentro de la legalidad, después de una negociación entre partidos que lleve a alcanzar "un acuerdo amplio y transversal". Además, abogó por "construir la nacionalidad vasca desde la integración, desechando el frentismo y la exclusión". El líder de los socialistas vascos hizo pública, en un encuentro con cargos públicos y orgánicos del PSE en Bilbao, la postura de su partido tras el encuentro mantenido el pasado martes entre José Luis Rodríguez Zapatero y Juan José Ibarretxe, los últimos atentados de ETA en Legutiano y Getxo y las últimas detenciones de presuntos dirigentes de la banda.

López comenzó la presentación de la 'Propuesta para el diálogo y la convivencia en Euskadi', felicitando a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado por "sus últimos éxitos" en su lucha contra ETA, agradeciéndoles su trabajo "en defensa del sistema democrático y de la libertad".

En este contexto, se mostró convencido de que ETA "puede hacernos daño y causar dolor", pero "no va poder con la democracia ni con los demócratas". De este modo, afirmó que "sus crímenes y atentados sólo provocan el rechazo y el desprecio de una ciudadanía hastiada de ETA, de sus salvajadas y de su matonismo".

Los socialistas advierten de que "seguramente no habría tanta desmoralización, tanto cansancio, tanto hartazgo por esta reactivación de la violencia terrorista, si la ciudadanía viera a sus representantes políticos unidos frente al totalitarismo que quiere destruir la democracia y el autogobierno".

En este sentido, López dijo suscribir "al cien por cien" las palabras de la directora de Atención a las Víctimas del Gobierno vasco, Maixabel Lasa, en el homenaje celebrado en San Sebastián, en las que indicaba que vincular el logro de la paz "a la conquista de un nuevo estatus político es pervertir las reglas del juego democrático".

El dirigente socialista insistió en que la paz es "un objetivo irrenunciable" previo al "legítimo debate político partidista", y aseguró que no existe "reto más importante" que acabar con el terrorismo.

Asimismo, señaló que, "por mucho que algunos estén empeñados en instalar una imagen de enfrentamiento entre gobiernos y de división de la sociedad vasca", el diálogo, el acuerdo y el entendimiento en Euskadi "es posible".

En este sentido, aseguró que el PSE no se "resigna" a que la sociedad "siga estancada en el callejón sin salida al que le ha conducido con una política obtusa e irresponsable". De este modo, afirmó que "el raca-raca" de Ibarretxe no debe ser "la única melodía que escuchemos los vascos", ya que existen "otras propuestas y otras respuestas a las necesidades de este país" que no pasan por "las amenazas con choques de locomotoras", sino por "la voluntad política para el diálogo y el entendimiento". El lehendakari, según indicó, "habla mucho de diálogo", pero no lo practica "nada".

Por el contrario, a su entender, la sociedad vasca desea "una Euskadi hecha entre todos" y rechaza "viajes a un precipicio del que no está dispuesta a saltar". Asimismo, destacó que el diálogo político "tiene valor" cuando logra "poner de acuerdo a los que defienden ideas y proyectos diferentes", mientras que "buscar la acumulación de fuerzas nacionalistas o no nacionalistas es muy fácil, pero tiene muy poco valor político".

En este sentido, insistió en que "un acuerdo entre vascos" no sólo es posible, sino que "es absolutamente necesario". De este modo, recordó que "el pacto y el acuerdo entre diferentes ha sido la norma" en el autogobierno vasco y "el desencuentro ha sido la excepción, triste y prolongada, que estamos viviendo desde hace ya demasiados años".

Por ello, reivindicó "salir de ese período de excepción y volver a la Euskadi de siempre: la Euskadi del consenso político", y se mostró convencido de que "seremos capaces de llegar a un gran acuerdo para nuestro futuro", teniendo en cuenta que "el futuro de un país se construye a partir de lo que se tiene" y que "el suelo que hoy pisamos los vascos, nuestras reglas de juego, están contenidas en la Constitución y el Estatuto".

Asimismo, indicó que es preciso "ser conscientes de que arreglar nuestros problemas de convivencia, o mejorar nuestro autogobierno, o definir este país es, primero, obligación nuestra, de los que representamos a la sociedad vasca".

De este modo, instó a "no echar la culpa de no haber cumplido con nuestra responsabilidad ni al presidente Zapatero, ni al Gobierno central de turno". A su entender, "no hubo portazo en la Moncloa, hubo sentido común" cuando el presidente del Gobierno pidió a Ibarretxe que "lo primero que tenía que conseguir era un acuerdo en Euskadi que representara a una amplia mayoría de la sociedad vasca".

"Lo que hace falta en Euskadi es una negociación entre todos los partidos políticos democráticos", subrayó el dirigente de los socialistas vascos, para alcanzar "un acuerdo entre vascos por la convivencia, el autogobierno y el futuro del país" que parta de una seria de "principios básicos que deben ser compartidos por todos".

Entre estos "principios", que no suponen "condiciones o condicionantes" para el diálogo, citó el rechazo de "todo tipo de violencia terrorista", el apoyo permanente a las víctimas y solidaridad con los amenazados; así como el compromiso "activo" para deslegitimar política y socialmente la violencia y "los falsos argumentos en los que pretenden basar el recurso a la misma los terroristas y sus acompañantes".

A ellos, añadió el respeto a "las reglas de juego democráticas" y el hecho de que "cualquier cambio del actual marco jurídico-político deberá sustentarse en un acuerdo amplio y transversal, a ser posible superior al que logró el Estatuto de Gernika en 1979". Finalmente, planteó la necesidad de "asumir el compromiso de construir la nacionalidad vasca desde la integración y desechando el frentismo y la exclusión".

VOLUNTAD POLITICA

Para López, "no hacen falta más hojas de ruta para imponer el camino", sino "sólo voluntad política para el entendimiento y no buscar el conflicto por intereses electorales".

Por su parte, los socialistas, según precisó, no tienen "ninguna prisa" por ir unas elecciones autonómicas anticipadas y no necesitan "ni el aval ni el permiso del presidente del Gobierno" para abrir "un espacio y un tiempo para el diálogo y la negociación política en Euskadi".

"Por eso, si Ibarretxe no lo hace, y parece que no está dispuesto, por lo que dice, yo me comprometo ante la ciudadanía vasca a que, lo primero que haré como lehendakari, será convocar a todos los partidos democráticos para buscar ese acuerdo entre vascos", aseguró López, que se comprometió a que, si se alcanza este acuerdo "para garantizar más bienestar, para asentar la convivencia y para vivir juntos respetando nuestra diversidad", su formación "lo defenderá en Madrid con absoluta firmeza y con una sola voz", junto al resto de fuerzas políticas vascas.

El dirigente socialista apostó, frente a la "consulta no vinculante que sólo nos lleva a la división y al enfrentamiento" planteada por Ibarretxe, "un referendum con todas las conscuencias, que sea el resultado lógico y legal, del recorrido que tenemos que hacer: acuerdo entre vascos, aprobación por el Parlamento Vasco, ratificación por las Cortes Generales y refrendo de los ciudadanos vascos".

Además del diálogo entre los partidos, el dirigente del PSE se comprometió al "diálogo permanente con la sociedad vasca", un aspecto en el que consideró se ha "perdido mucho tiempo" porque "el campeón del diálogo hasta el amanecer nunca ha hablado con nadie si no era para lo suyo y si no era con los que le daban la razón".