Publicado 07/04/2021 11:39CET

Miembros de la comunidad científica piden posponer el derribo de la BAM ante el "riesgo para la salud" en plena pandemia

Edificio de la escuela de Magisterio (BAM) junto al Colegio Cervantes de Bilbao
Edificio de la escuela de Magisterio (BAM) junto al Colegio Cervantes de Bilbao - ABANDO HABITABLE

Advierten de que se pueden "multiplicar" los contagios si no hay una ventilación constante en el colegio Cervantes por las obras

BILBAO, 7 Abr. (EUROPA PRESS) -

Miembros de la comunidad científica han suscrito una carta de apoyo a la AMPA Cervantes IGE Bilbao en su rechazo a las obras previstas en la parcela de la antigua universidad de magisterio BAM en Bilbao, situada a escasos metros del colegio, y han pedido a las instituciones posponerlas porque consideran que, con las actuales condiciones "impuestas" supondrían "un riesgo para la salud en plena pandemia según la evidencia científica".

En un comunicado, la AMPA ha explicado que ha llevado a cabo una recogida de firmas en el ámbito científico para evidenciar que las medidas correctoras propuestas, y que han sido "validadas" por el Ayuntamiento de Bilbao, son "insuficientes".

En concreto, la empresa constructora, Construcciones Murias (Urbas), en el estudio de impacto acústico sobre el derribo del edificio de BAM y la construcción de una sede de la Diócesis de Bilbao y una clínica Mutualia, propone parar las obras diez minutos cada hora para que, "durante ese breve tiempo", se puedan ventilar las aulas del colegio, cuando "las recomendaciones de la comunidad científica indican que es necesaria una ventilación constante para evitar riesgos de contagio".

La AMPA ha señalado que, ante la intención del Ayuntamiento de Bilbao de conceder la licencia de derribo "sin atender" sus alegaciones, ha conseguido el apoyo de diversas personas del ámbito científico que consideran que "no renovar el aire de manera adecuada" puede "multiplicar" la probabilidad de contagio por Covid-19.

CARTA

En la carta de apoyo, los firmantes denuncian que la ejecución de las obras de demolición y construcción en la parcela colindante a su escuela, tal como están planteadas, harían imposible "la correcta ventilación de sus aulas y serían un riesgo para toda la comunidad escolar". "El ruido y polvo de las obras, a 12 metros de sus ventanas, harían imposible mantener las ventanas abiertas para ventilar convenientemente", señalan.

Además, ante la medida de parar las obras diez minutos cada hora para ventilar, aseguran que numerosos estudios científicos han puesto de manifiesto que la COVID-19 se transmite principalmente por el aire y lo necesario en los centros escolares, y cualquier espacio cerrado, es la "ventilación constante y cruzada para renovar el aire convenientemente".

En este sentido, consideran que "ventilar 10 minutos/hora es insuficiente para mantener una renovación de aire adecuada y supone multiplicar por tres o incluso por cuatro la probabilidad de contagio si se toma como referencia la cantidad de aire ya respirado previamente por otras personas".

A su juicio, la ventilación constante es, junto con el adecuado uso de la mascarilla, una de las medidas "más efectivas, sencillas y útiles" a la hora de reducir el riesgo de contagio de COVID-19.

Por ello, subrayan que la evidencia científica ha demostrado que una "correcta ventilación disminuye el riesgo de los contagios" y piden al Ayuntamiento de Bilbao, Diputación Foral de Bizkaia y Gobierno Vasco que haga todo lo posible para posponer las obras hasta que "puedan ser realizadas sin suponer un grave peligro para la salud de la comunidad escolar".

Entre los firmantes, según ha detallado la AMPA, figuran varios técnicos y científicos de primer nivel que están liderando la lucha para que se reconozca institucionalmente la transmisión de SARS-CoV-2 por aerosoles y su papel dominante en el contagio en interiores.

En concreto, la carta de apoyo ha sido suscrita por científicos como José Luis Jiménez Palacios, catedrático de química y ciencias ambientales de la Universidad de Colorado en Boulder (EEUU) que forma parte de un grupo de científicos para que la OMS reconozca la transmisión de la COVID-19 por el aire.

Participa además de la iniciativa Aireamos, que junto con instituciones como el CSIC y otras firmantes de la carta, como Florentina Villanueva García o la catedrática Elena Jiménez Martínez en la facultad de Ciencias y Tecnologías Químicas, ambas de la Universidad de Castilla-La Mancha, están desarrollando proyectos de análisis, recomendación e implementación de medidas para prevenir contagios basados en la transmisión por aerosoles.

Firman también la carta, entre otros, Javier Pérez Soriano, técnico de prevención de riesgos, autor del portal web PrevencionDocente.com e impulsor de VentilANDo, y Ugo Mayor, investigador de la Universidad del País Vasco.

Varios de ellos son, además, firmantes de una carta firmada por más de 100 científicos de alto nivel dirigida a las autoridades para que tomen medidas "decididas" contra los contagios por inhalación del coronavirus.

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