Archivo - Una ambulancia saliendo del hospital - Arnaitz Rubio - Europa Press - Archivo
VITORIA 7 Sep. (EUROPA PRESS) -
El Organismo Administrativo de Recursos Contractuales de Euskadi (OARC) ha acordado la adopción de medidas cautelares y la paralización de los pliegos del Gobierno Vasco para la gestión privada de la Red de Transporte Sanitario Urgente (RTSU) y del Transporte Sanitario No Urgente (TSNU), tras los recursos presentados por varios sindicatos.
La medida adoptada por el OARC, un organismo público independiente y especializado que resuelve conflictos y recursos sobre contratos públicos en el País Vasco, ha sido dada a conocer por ESK --uno de los recurrentes-- a través de un comunicado.
Este sindicato ha indicado que la resolución del OARC supone "un paso importante para seguir trabajando y luchando por la publificación de este servicio público, así como por una gestión más eficiente y responsable de los recursos públicos", según ha informado la propia organización sindical.
ESK ha recordado que la licitación planteada por el Gobierno Vasco estaba presupuestada en más de 1.600 millones de euros. En el recurso presentado contra el concurso denunciaba que la gestión privada "resulta más cara que la gestión pública, por lo que continuar adelante con estos pliegos supondría un importante perjuicio para las arcas públicas".
PRECARIZACIÓN
El sindicato ha criticado, además, que el modelo de gestión privada del transporte sanitario "se sostiene, en buena medida, sobre la precarización de las condiciones laborales de las trabajadoras y trabajadores, al tiempo que repercute negativamente en la calidad asistencial que merece la ciudadanía".
Para ESK, un servicio público esencial como el transporte sanitario "debe estar gestionado directamente por las administraciones públicas y contar con personal público, garantizando unas condiciones laborales dignas, estabilidad y una atención de calidad".
La organización sindical considera que decisión del OARC supone, por tanto, "un nuevo paso para cuestionar un modelo de privatización más caro, más precario y menos garantista tanto para las personas trabajadoras como para la ciudadanía".
ESK ha advertido de que seguirá utilizando todas las vías y ámbitos a su alcance para impugnar este modelo y defender la publificación del transporte sanitario, al entender que los servicios públicos esenciales "deben prestarse con personal público y no mediante empresas subcontratadas".
El sindicato ha añadido que seguirá trabajando "para defender unos servicios públicos de calidad, unas condiciones laborales dignas y un uso responsable de los recursos de toda la ciudadanía".