Publicado 25/01/2016 17:51CET

Osakidetza lidera un proyecto con financiación europea para apoyar a los pacientes con ictus

BILBAO, 25 Ene. (EUROPA PRESS) -

La OSI Ezkerraldea-Enkarterri-Cruces de Oskidetza lidera, junto al instituto de investigación Biocruces, un proyecto con financiación europea dirigido a apoyar en la toma de decisiones y el automanejo a personas supervivientes de ictus, según ha informado el Departamento vasco de Salud.

Sus responsables han explicado que la Unión Europea concentra gran parte de sus actividades de investigación e innovación en el Programa Marco que, en esta edición, se denomina Horizonte 2020 (H2020), de manera que se proporciona financiación en el período 2014-2020 a distintos proyectos para abordar los principales retos sociales, promover el liderazgo industrial en Europa y reforzar la excelencia de su base científica.

La OSI (organización sanitaria integrada) de Ezkerraldea- Enkarterri-Cruces, junto con el Instituto de Investigación Biocruces, participan en una de las propuestas que ha conseguido financiación a través de H2020, el proyecto 'Sistema de apoyo en la toma de decisiones y el automanejo para supervivientes de ictus (Decision Support And Self-Management System For Stroke Survivors -STARR-)', que está liderado por la doctora Leire Ortiz, del servicio de Medicina Física y Rehabilitación, gracias a la alianza establecida con Telefónica Health.

El proyecto, que cuenta con la aprobación del Comité Ético de Investigación Clínica de Euskadi (CEIC), ha conseguido una financiación de 357.102 euros y se llevará a cabo entre el 1 de febrero de este año y enero del 2020.

En línea con la estrategia de Osakidetza de "añadir valor al paciente fomentando la participación ciudadana en la toma de decisiones" y la estrategia de la OSI Ezkerraldea-Enkarterri-Cruces a favor de "la innovación abierta y la cocreación", en octubre de 2014 se celebró un taller de creatividad con Telefónica Health en el que, además de profesionales sanitarios, participaron pacientes y cuidadores. Fue en este taller, dirigido a identificar áreas asistenciales y trabajar en proyectos piloto de teleasistencia, de donde partió este proyecto que ha obtenido financiación a través de H2020.

En función de los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que 15 millones de personas en el mundo sufren un accidente cerebrovascular cada año.

El Proyecto STARR se centra en el desarrollo de un sistema de autogestión y de apoyo a la toma de decisiones para los pacientes que ha sufrido un ictus a partir de la información sobre su vida cotidiana obtenida mediante una serie de sensores que monitorizan su actividad diaria y de cuestionarios, han explicado sus responsables.

El objetivo de esta iniciativa es conseguir "una mejor prevención" y una reducción del número de accidentes cerebrovasculares secundarios, así como potenciar el autocuidado y la comunicación entre paciente, familia y médico, además de diseñar una plataforma "sencilla de usar y de integrar en el sistema informático de salud", favorecer la adherencia al tratamiento y al seguimiento y evaluar la utilidad y accesibilidad del sistema.

El sistema estará integrado por "modelos predictivos computacionales sobre los factores de riesgo de sufrir un derrame cerebral secundario, objetos conectados y wearables, y una plataforma de servicios para la tele-rehabilitación y la evaluación emocional del superviviente de ictus", ha señalado Osakidetza.

Además de otras tareas, el Servicio de Rehabilitación va a liderar el pilotaje de la plataforma que se va a desarrollar en diferentes organizaciones sanitarias europeas con el objetivo de establecer los requisitos que el sistema debe cumplir para alcanzar sus objetivos desde el punto de vista clínico, determinar la utilidad, usabilidad y accesibilidad de la plataforma, y medir el impacto del uso del sistema en la salud general, actividades de la vida diaria, calidad de vida, síndrome de "burn-out" de los cuidadores, número de readmisiones en el hospital, o número de complicaciones.