Osakidetza pondrá en marcha durante el último trimestre del año un nuevo curso 'online' de prevención del suicidio en adolescentes y jóvenes - IREKIA
VITORIA, 10 Sep. (EUROPA PRESS) -
Osakidetza ha puesto en marcha nuevas acciones de formación e investigación para reforzar la prevención de la conducta suicida entre adolescentes y jóvenes en Euskadi, unas medidas que buscan mejorar la detección precoz de situaciones de riesgo, facilitar una intervención adecuada, y reforzar el acompañamiento de menores y jóvenes en situación de vulnerabilidad.
La nueva línea de trabajo de Osakidetza combina la formación de las personas que están en contacto habitual con la población joven (Programa Bizi) y la investigación aplicada para mejorar la atención a adolescentes que ya han presentado una conducta suicida (Proyecto iSUPERA-A).
El Departamento de Salud, con motivo del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, que se celebra este 10 de septiembre, ha reafirmado su compromiso con una prevención activa y basada en la evidencia. Todo ello, con el objetivo de detectar antes, acompañar mejor y ofrecer a adolescentes, jóvenes y sus entornos los recursos necesarios para afrontar situaciones de malestar o crisis.
Osakidetza, a través de Osasun Eskola, pondrá en marcha durante el último trimestre del año un nuevo curso 'online' de prevención del suicidio en adolescentes y jóvenes, dentro del programa formativo Bizi.
La formación estará dirigida a la ciudadanía, aunque tendrá un especial interés para quienes trabajan o se relacionan habitualmente con adolescentes y jóvenes: profesionales del ámbito educativo, agentes comunitarios, personal de servicios sociales y entidades que desarrollan su actividad con población joven.
El curso ofrecerá herramientas prácticas para identificar señales de alerta, actuar ante una posible situación de riesgo y orientar adecuadamente a la persona hacia los recursos comunitarios y sanitarios de salud mental. El objetivo es que quienes están más cerca de adolescentes y jóvenes puedan reconocer antes el malestar emocional y saber cómo acompañar, escuchar y activar los recursos disponibles.
El nuevo contenido se suma al Programa Bizi, iniciado en abril de 2025, y en el que, desde entonces, más de 2.000 personas se han inscrito en sus formaciones a través de la plaforma Osasun Eskola + de Osakidetza, que tiene todos los contenidos accesibles desde el apartado de salud mental.
Junto a la formación, Osakidetza desarrolla en Gipuzkoa el proyecto de investigación iSUPERA-A, dirigido específicamente a adolescentes atendidos en centros de salud mental tras haber presentado una conducta suicida.
El programa busca ayudar a los y las adolescentes a afrontar posibles nuevas situaciones de crisis mediante técnicas psicológicas específicas y terapias de eficacia clínica demostrada, adaptadas a la realidad asistencial de los centros de salud mental de Osakidetza.
La intervención, que ya se aplica en los centros de salud mental de Gipuzkoa, está realizada por profesionales médicos y de enfermería de salud mental. Se estructura en ocho sesiones y combina la atención presencial con el seguimiento digital, facilitando una atención continuada y adaptada a las necesidades de cada adolescente.
AMPLIACIÓN DEL PROGRAMA
El objetivo ahora es incorporar este programa a la práctica clínica habitual de Osakidetza y ampliar el acceso de adolescentes a tratamientos especializados para prevenir nuevos episodios de conducta suicida.
Estas iniciativas se enmarcan en la Estrategia de Salud Mental de Euskadi, que sitúa la prevención del suicidio entre sus líneas prioritarias. En este ámbito, Osakidetza cuenta también con el Código de Intento de Suicidio Reciente (CISR), un protocolo sanitario preferente para garantizar una respuesta rápida, continuada y coordinada tras una tentativa de suicidio.
Desde su puesta en marcha en 2022, el CISR ha permitido identificar precozmente y ofrecer seguimiento especializado a cerca de 4.000 personas en situación de vulnerabilidad. El programa facilita que quienes han sobrevivido a una tentativa puedan integrarse en un circuito de seguimiento por parte de profesionales de salud mental, con el objetivo de reducir el riesgo de nuevos intentos y asegurar la continuidad asistencial.