Archivo - Una enfermera en un hospital de Euskadi. - EUROPA PRESS - Archivo
BILBAO, 9 Jun. (EUROPA PRESS) -
SATSE Euskadi ha pedido al Departamento de Salud que aumente el número de enfermeras para hacer frente al "deterioro" de la Atención Primaria y ha advertido de que "lo que antes era un problema puntual de verano, se ha convertido en un problema habitual durante todo el año" por la falta de profesionales.
En un comunicado, SATSE Euskadi ha demandado a la Consejería de Salud que adopte "medidas urgentes para frenar el deterioro" de la Atención Primaria, y, para ello, propone "prestigiar el ámbito aumentando el número de enfermeras y dotarlas de mayor responsabilidad, siempre que estas nuevas competencias se desarrollen garantizando la seguridad jurídica y el debido reconocimiento".
El sindicato, que lleva años denunciando el "lamentable estado" en el que se encuentra la Atención Primaria, ha dicho que lo que antes era un problema "puntual en verano, se ha ido extendiendo a navidad y semana santa, por lo que durante al menos cuatro meses al año los centros no funcionan en su horario habitual".
En la actualidad, ha denunciado Amaia Mayor, portavoz del sindicato, "es habitual que en los centros de salud no esté trabajando la totalidad de la plantilla y cuando faltan profesionales no se sustituyen". "El sindicato de Enfermería advierte de esta situación año tras año, pero desde Osakidetza siguen sin adoptar soluciones", ha censurado.
En ese sentido, ha insistido en que "la falta de profesionales en atención primaria es algo que viene de lejos, es un problema estructural que comenzó mucho antes de la pandemia" y, según ha advertido, "si no se toman medidas la situación se va a agravar en los próximos años, ya que hasta 2027 se van a jubilar 1.089 profesionales de la Atención Primaria".
En la misma línea, ha denunciado que "esto ha traído a que se tomen 'medidas organizativas' que no se negocian, porque dicen que es un ámbito que corresponde a la administración".
No obstante, ha recordado, a instancias de SATSE tienen en este sentido una sentencia por vulneración del derecho fundamental a la negociación colectiva.
Para hacer frente a esta situación, ha recordado, Osakidetza ha decidido agrupar a profesionales, matronas, médicos de familia y pediatras en las cabeceras de las UAP (Unidades de Atención Primaria) "haciendo desplazarse tanto a los profesionales como a la ciudadanía a otras localidades".
QUEJAS ANTE EL ARARTEKO
Además, ha advertido que, "a raíz de los recortes en los horarios la ciudadanía pierde servicios y calidad en la atención que recibe". Todo esto, ha asegurado, "ha hecho que las quejas ante el Ararteko hayan crecido en los últimos meses".
Sin embargo, ha lamentado, "tanto la consejera de Salud, como Osakidetza, ensalzan el papel de las enfermeras en atención primaria como 'colectivo troncal', que tienen que asumir nuevas competencias y responsabilidades con el mismo número de profesionales, lo que se traduce en sobrecarga sin ningún tipo reconocimiento".
Esto afecta al colectivo de enfermería en primera persona, tanto a enfermeras como a matronas, ha apuntado, para añadir que las enfermeras "sufren cada vez más presión en su trabajo, se ponen en marcha medidas improvisadas sin la debida información, condicionando constantemente sus descansos, vacaciones y la conciliación de su vida laboral y familiar".
"Es una situación mantenida en el tiempo que afectan psicológicamente al colectivo, provocando estrés, burnout y abandono del ámbito, como ha sucedido con las/os profesionales de medicina", ha advertido Amaia Mayor.
Por todo ello, SATSE ha exigido al Departamento de Salud que ponga "medidas a corto, medio y largo plazo que cambien esta deriva de la atención primaria hacia el desastre".
"Las medidas pasan por prestigiar el ámbito, incrementar el número de enfermeras a niveles de la Unión Europea y que el despliegue de las nuevas competencias y la mayor responsabilidad se realice con seguridad jurídica, mayor autonomía y capacidad de resolución y con el debido reconocimiento", ha concluido.