27-M.- Felipe González dice que es necesaria "una derecha que sepa aceptar la derrota"

Actualizado 13/05/2007 19:48:27 CET

Señala que le causa "pena" que el reconocimiento de que Vera no tuvo un juicio imparcial haya venido de una instancia "europea"

BADAJOZ, 13 May. (EUROPA PRESS) -

El ex presidente del Gobierno Felipe González dijo hoy que es necesaria "una derecha que sepa aceptar la derrota" y que "no pierda los nervios cuando está en la oposición".

Durante su intervención en un mitin electoral en el Hotel Río de Badajoz, González se mostró muy crítico con la actitud de los dirigentes del Partido Popular en el escenario político actual, hasta el punto de que sostuvo que deberían estar en la oposición "hasta que aprendan a ganar y, sobre todo, a perder democráticamente".

"Lo que necesitamos es una derecha que sepa perder, que respete las instituiciones, que respete las reglas del juego", insistió el ex presidente, quien lamentó en particular el "espectáculo" de "una oposición" que, a su juicio, "ha pretendido por todos los medios que no se celebre o que se anule el jucio sobre el atentado del 11 de marzo".

"¿Se imaginan a la oposición en Estados Unidos haciendo la tarea de deslegitimar el funcionamiento de la justicia y de la política?", se preguntó González, quien se respondió de forma retórica que eso "sería un locura", pero sin embargo es lo que está sucediendo en España.

"DESESTABILIZACIÓN"

El ex mandatario socialista expuso que ya en 1996 los populares "hicieron campaña de desestabilización de las instituciones del Estado", y en aquel entonces lo pagaron, "entre otros", Rafael Vera y José Barrionuevo.

"La esencia de la democracia es la aceptabilidad de la derrota, la victoria la acepta cualquiera, eso está chupao", dijo González, quien añadió posteriormente: "estos muchachos --en alusión a los populares-- no aceptan perder democráticamente; al igual que no lo aceptaron en el 93 no lo han aceptado en 2004".

González, quien participó en el mitin tras el secretario general del PSOE regional, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, y el candidato a sucederle al frente del Ejecutivo autonómico, Guillermo Fernández Vara, recordó cuando él y el dirigente extremeño iban a la cárcel a Guadalajara a visitar al ex secretario de Estado de Seguridad Rafael Vera y al ex ministro del Interior José Barrionuevo, gesto que le costó una "acumulación de insultos" destinados a "deshacer una obra de gobierno de 14 años".

El ex presidente del Gobierno confesó, en relación a la decisión del Tribunal de Estrasburgo de pedir que se repita el juicio por el secuestro de Segundo Marey, que lo que más le "entristece" es que habiendo pasado "por las instancias judiciales españolas", ha tenido que ser la "máxima instancia europea en tribunales de justicia" la que ha resuelto que no ibo "imparcialidad" al condenar a Vera.

Recordó González que la sentencia que en su día condenó a Rafael Vera fue adoptada por el Tribunal Supremo mediante votación en la que cuatro magistrados "acertaron" porque "se negaron a condenar" y otros seis "condenaron".

"Me duele que haya tenido que ser en una instancia europea donde se reconozca eso, y tengo la esperanza de que el Tribunal Constitucional sea capaz de ver lo que están sus manos ver, pero sólo esperanza, no es ninguna presión", indicó el ex presidente.

Por otra parte aunque en relación con las reflexiones sobre la sentencia de Estrasburgo, González dijo que le preocupa la "moda" de que "si hay un juez que imputa a una persona, los partidos han de apartarla de ser candidato, porque imputar ni siquiera significa procesar" y "pueda no haber pruebas siquiera".

En este contexto recordó el caso del ex dirigente socialista castellanoleonés Demetrio Madrid, al que, añadió Felipe González, se le obligó a dimitir pero al final "lo absolvieron" porque "era completamente inocente".

También ironizó con las palabras pronunciadas ayer por el líder del PP, Mariano Rajoy, quien pidió en un mitin en Murcia al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que barra primero en su "propia casa" si pretende hablar de corrupción.

Al respecto, apostilló González que cuando él salió del Gobierno los populares privatizaron once grandes empresas y en diez de ellas colocaron como presidentes "a sus amiguetes". "Y quieren que investiguen la Oficina Económica del Gobierno; bueno, es que le echan mucho morro", concluyó.