La extremeña Esperanza Mendoza, única mujer que arbitrará esta temporada en la ACB

La extremeña Esperanza Mendoza, única mujer en arbitrar en la ACB
REMITIDA
Actualizado: martes, 19 septiembre 2017 14:10

La árbitra espera que algún día no sea noticia que una mujer debute en categorías profesionales

CÁCERES, 18 Sep. (EUROPA PRESS) -

La extremeña Esperanza Mendoza (Cáceres, 1983) es la única mujer que arbitrará en la temporada 2017/2018 en la élite nacional del baloncesto, la ACB, y la tercera en la historia que llega a la liga de oro del básket español.

Mendoza reconoce que la mujer "poco a poco" se va abriendo camino en el mundo del arbitraje, pero cree que hay que darle mayor visibilidad para que esto no sea noticia como ocurrió la semana pasada cuando se supo que la árbitra alemana Bibiana Steinhaus se convirtió en la primera mujer en debutar en la Bundesliga, la máxima categoría del fútbol alemán.

Por eso, Mendoza cree que hay que dar visibilidad a la mujer, que cada vez haya más presencia de mujeres, que "no sea noticia que hay un árbitro mujer en la ACB, que sea algo normal", ha expresado en declaraciones a Europa Press.

Para ello, considera que lo primero que se debe hacer es fomentar que en las categorías inferiores cada vez haya más presencia de mujeres y que se formen y trabajen igual que los hombres y lleguen a las categorías "que se merezcan".

No obstante, señala, que este hecho supone que "pasito a pasito" las mujeres van entrando "en ámbitos que históricamente han sido masculinos". "Ojalá alguna vez veamos un árbitro mujer de fútbol de primera división, que, a día de hoy, parece bastante lejano", ha dicho.

Sin embargo, ha indicado que, en el baloncesto nacional, gracias al trabajo que se está haciendo desde la Federación española, hay cada vez más presencia de mujeres, ya que ha recordado que serán cuatro árbitros mujeres las que estén en el grupo 1 de la Federación española y más de 10 las que hay en Liga EBA. "Cada vez hay más presencia de la mujer", ha reiterado.

"LO MÁS DIFÍCIL ES CUANDO EMPIEZAS"

Para Mendoza, lo "más difícil" de los árbitros, mujeres y hombres, son los comienzos. "Cuando empiezas es cuando sufres más los insultos machistas, el que te traten con menos respeto por el simple hecho de ser mujer, pero según vas ascendiendo de categoría, los jugadores son conscientes de lo que te ha costado llegar hasta ahí y, la verdad, es que yo en los últimos años he sentido que me respetaban igual que a mis compañeros masculinos", ha dicho Mendoza.

También, cabe destacar que Esperanza Mendoza es la primera árbitra extremeña formada "íntegramente" en Extremadura que ha llegado a estos niveles. Antes estuvo Fernando Pizarro, árbitro extremeño, que se formó en el comité catalán.

"Para mí supone un espaldarazo más para una comunidad que muchas veces parece que la gente la cataloga de segunda categoría. Que se vea que Extremadura tiene grandes jugadores como es el caso de José Manuel Calderón y, también, árbitros al máximo nivel como Fernando Pizarro o mi caso en particular", ha destacado.

Concretamente, Esperanza Mendoza antes de ser árbitra jugaba a baloncesto en el club San Antonio, en Cáceres, desde los 4 hasta los 17 años. En aquella época en Extremadura, señala, apenas había equipos senior femenino, había uno en Badajoz que jugaba en primer división, y, aunque le llamaron del club para jugar con ellas, sus padres no le dejaron irse a Badajoz y se quedó en la capital cacereña. Fue entonces, a través de conocidos que le animaron a que probase a ver si le gustaba, cuando empezó su carrera profesional.

Su gran referente ha sido Susana Gómez, quien se ha retirado este año. En cuanto a la persona que más le ha marcado en su carrera ha sido Víctor Mas que, durante los últimos siete años, ha sido responsable de árbitros del grupo 1 de la Federación Española. "Ha hecho un trabajo innegable por mí, por todos los árbitros de la federación española y es una persona que siempre ha apostado por la mujer en el arbitraje", asegura.

UN SUEÑO HECHO REALIDAD

Según ha explicado, el peor momento en su carrera profesional fue hace cuatro años, cuando en una fase de ascenso de Liga Femenina 2, en Cáceres, se rompió la rodilla y tuvo que parar siete meses y medio. Por el contrario, no tiene claro cuál es el momento "más bonito" de su trayectoria, pues señala que en las últimas semanas ha tenido las noticias de haber sido seleccionada para ser árbitra internacional y en la ACB y "va sumando momentos de los cuales no sabría quedarse con uno solo".

El pasado 13 de septiembre, estaba paseando con su marido y con sus perros cuando recibió la llamada de su director técnico, Mario Madejón, quien le comunicó que había ascendido de categoría. "Lo que sentí fue que no me lo creía. Abracé a mi marido y, bueno, fue muy emocionante porque lo pudimos compartir juntos", relata.

"Es un sueño hecho realidad, una ilusión que se cumple, una alegría inmensa", ha expresado. Asimismo, llegar a este nivel supone, según ha dicho, "mucho esfuerzo" porque, añade, muchas veces el trabajo que hacen los árbitros "no está reconocido".

ORGULLOSA DE COGER EL TESTIGO DE LANDEIRA Y CARDÚS

Ahora, es la tercera mujer de la historia de la Liga ACB en arbitrar partidos de esta categoría profesional. Cabe recordar que, Pilar Landeira fue la primera mujer que, en la década de los 90, comenzó a pitar en esta liga. Posteriormente, Anna Cardús ha sido durante 15 temporadas la única mujer en hacerlo en la ACB hasta que en la temporada 2016/2017 puso fin a su carrera en la élite nacional del baloncesto.

Para Mendoza, tanto Landeira como Cardús han dejado el puesto de la mujer en la ACB "muy alto" y se siente "orgullosa" de poder coger su testigo y de hacerlo "tan bien" como lo hicieron ellas.

En cuanto a la principal diferencia que ve en la ACB con respecto a categorías inferiores es la repercusión mediática que puedan tener los errores o también las diferencias físicas de los jugadores. En relación a este tema, ha dicho que no tiene miedo a la repercusión mediática porque al final, señala, "un árbitro tiene que convivir con el error".

Su primer objetivo en la ACB es adaptarse a las exigencias de la liga y después quiere disfrutar de la misma. "Ponerse objetivos puede hacer que si no los alcanzas, llegues a la frustración, por eso lo que yo quiero es ir día a día".

Igualmente, la colegiada conoció el 31 de agosto que había sido incluida junto a otros 12 compañeros en árbitro internacional. Las expectativas que tiene son debutar, ya que todavía no lo ha hecho y arbitrar en un campeonato de Europa e ir a un Mundial de categorías inferiores aunque, ha reconocido que, ahora le "da igual" porque "sea lo que sea" lo va a disfrutar "al máximo".

El consejo que le da a cualquiera que quiera coger un silbato en la cancha es que lo disfrute, que lo viva con ilusión, que no se desilusione con lo difícil que es el inicio y que se apoye en la gente que tiene por encima.

Finalmente, a la pregunta de si espera ser referente para futuras generaciones ha dicho que "no" y que, al igual que en su momento hubo "mucha gente" que la ayudó a ascender, dándole su apoyo y toda su sabiduría, ella espera contribuir a lo mismo para que alguien el día de mañana diga que Esperanza Mendoza le ayudó.