Actualizado 27/09/2009 18:02 CET

Innova.- Una herramienta permite visualizar la estructura interna en 3D de piezas de gran tonelaje para evitar roturas

El objetivo del escáner es detectar grietas y poros en materiales, por lo que servirá en aeronáutica, automoción y patrimonio

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 27 Sep. (EUROPA PRESS) -

El centro tecnológico Aimen ha desarrollado una herramienta que permite visualizar la estructura interna en tres dimensiones de piezas de gran tonelaje, con la finalidad de evitar roturas tras su utilización en la industria.

El objetivo de este aparato es facilitarle a las factorías la inspección de materiales sin que ello les provoque daños de ningún tipo, en una labor común en sectores como el naval, la aeronáutica y la automoción y conocida como ensayo no destructivo (ENC).

El ENC busca detectar defectos o alteraciones en los elementos, como grietas, poros o burbujas, de forma que "no se generen tensiones" ni sobrepasen un tamaño "por el que podrían quebrar" después de su soldadura, explicó a Europa Press la técnico de I+D+i del área de inspección de Aimen, Lucía Franco.

Para ello, el instrumento hace uso de la tecnología TAC (tamografía axial computarizada), procedente del ámbito de la medicina. Aunque su utilización sobre pacientes en hospitales data desde finales de los 70, Franco resaltó que su adaptación a la industria es "un tema bastante reciente".

De hecho, su empleo en Galicia es "completamente nuevo", algo para lo que Aimen --Asociación de Investigación Metalúrgica del Noroeste, con sede en Porriño (Pontevedra)-- invirtió 170.000 euros y el trabajo de 60 expertos con certificación en END.

En este proyecto colaboró, además, el grupo de investigación en radiofísica que dirige el profesor de la USC Faustino Gómez, del departamento de Física de partículas.

VISIÓN DEL INTERIOR Y ADAPTABILIDAD

Así, la responsable de inspección de la asociación destacó que el funcionamiento de este escáner consiste en la radiación "al instante" de rayos X sobre la pieza a estudiar. A continuación, un detector registra la señal que devuelve el haz al atravesarla en distintos ángulos.

"Una vez acabado el proceso resulta una matriz de datos que se reconstruye. De esta forma, tenemos una imagen en dos dimensiones, un corte. Si tienes varios cortes se hace la reconstrucción en 3D", explicó.

Según subrayó, "el interés está en la visión real del interior", algo que contrapuso a la radiografía habitual, que hace una proyección de cortes superpuestos.

Entre las propiedades del tamógrafo desarrollado por Aimen, Franco resaltó la capacidad de visualizar imágenes "en tamaños muy pequeños" y, sobre todo, la "adaptabilidad" de todos los parámetros que analiza.

Sobre esta última característica, hizo hincapié en la diferencia del TAC con fin industrial con el que se emplea en medicina, donde hay que adaptar cada cuerpo a un escáner determinado. "Normalmente, para trabajar con distintos materiales tendríamos que cambiar la energía, los valores... En un TAC médico no se pueden cambiar, pero el nuestro puede variar todos esos parámetros", incidió.

NUEVOS CAMPOS DE APLICACIÓN

En cuanto a sus aplicaciones, la tecnóloga recalcó la inspección de soldaduras, algo de "gran importancia" en la supervisión de marcos de aluminio para puertas y ventanas, y en la observación de los 'culers' de automóviles --en automoción--.

Los 'culers' son cilindros de tamaño muy reducido que se encargan de la refrigeración de los vehículos. "No se puede ver de otra forma si su soldadura está mal hecha", añadió, por lo que vio "muy interesante" poder contemplar "la imagen real del corte".

En aeronáutica, la tamografía axial busca que un material compuesto --por ejemplo, con resina-- sea homogéneo, por lo que de lo que se trata es de "evitar burbujas", reiteró.

En otra línea, esta tecnología "permite abrir nuevos campos", señaló, y apuntó a su aprovechamiento en patrimonio, para la visualización interna de tallas de madera, o "para inspeccionar fósiles".

PROTECCIÓN RADIOLÓGICA "ASEGURADA"

Según apuntó Franco, la protección radiológica está "asegurada" en el centro Aimen, porque el TAC se encuentra dentro de un búnker "perfectamente blindado". La imposición de condiciones por parte del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) lleva a que la asociación cuente con supervisores especializados en este ámbito.

"Cualquier persona puede pasar por fuera --del búnker-- sin ningún riesgo. Si la puerta está abierta, por ejemplo, el TAC no te deja radiar", apostilló.

APLICACIÓN INFORMÁTICA

Por otra parte, Franco adelantó a Europa Press los objetivos de la segunda parte del proyecto, que se denomina TAC II y busca desarrollar una aplicación informática de visualización mediante software libre.

Con este producto, Aimen pretende "ir más allá", destacó la técnico, tras lo que explicó que el sistema en el que trabajan tendrá "varias opciones", como ver "corte a corte o en tres dimensiones" y medir distancias entre extremos.

Otra de sus herramientas será, precisamente, el análisis de defectos. De esta manera, el inspector podrá obtener un diagnóstico "automático" de la pieza en cuestión, subrayó.

En esta iniciativa colaboran con el profesor Pablo García Tahoces, del departamento de Electrónica y computación de la USC. En conjunto, el proyecto está financiado por el Plan Galego de Investigación, Desenvolvemento e Innovación de la Xunta (PGIDT), que comenzó a finales de 2008 y acabará al término de 2011.