El acusado del crimen de Arealonga tiene "rasgos antisociales" pero no afectan a sus capacidades

Forenses confirman rasgos "antisociales" del acusado del crimen de Arealonga, pe
PAULA JUSTO-EUROPA PRESS
Publicado 10/04/2019 13:11:34CET

La víctima recibió un disparo "a bocajarro" que le causó una herida "mortal de necesidad"

VIGO, 10 Abr. (EUROPA PRESS) -

Los médicos forenses que examinaron al acusado de asesinar a un joven de un disparo en la playa de Arealonga, en Redondela (Pontevedra), en la noche de San Juan de 2017, han concluido que José Luis L.P. tiene una personalidad "antisocial", pero ningún trastorno o patología psiquiátrica que afecte a su capacidad de discernir o de controlar sus impulsos.

Así lo han determinado estos peritos, que han prestado declaración este miércoles en la Sección Quinta de la Audiencia de Pontevedra (con sede en Vigo), en el juicio que se sigue --con tribunal de jurado-- contra José Luis L.P., a quien la Fiscalía atribuye un delito de asesinato, otro de tenencia ilícita de armas, una tentativa de asesinato y una tentativa de homicidio, y para quien pide penas que suman 42 años de cárcel.

Tanto el médico que lo examinó a las pocas horas de su detención, como las doctoras que se entrevistaron con él meses después, han determinado que el acusado "no tiene una enfermedad mental", aunque presenta rasgos antisociales derivados de su propia experiencia vital (consumo de drogas, antecedentes penales y varias estancias en prisión,...). "Eso es algo reactivo, no es una enfermedad, es su forma de ser", han apuntado estos peritos, que han recordado que esta personalidad caracteriza a una persona "fría, sin empatía, que no respeta las normas y a la que no le importa la repercusión de sus actos".

Con respecto al momento de los hechos, estos profesionales han coincidido en señalar que José Luis no presentaba síntomas de intoxicación por ninguna sustancia, ni tampoco signos de estar sufriendo síndrome de abstinencia. De hecho, los análisis de orina determinaron que no había consumido drogas ni el día de los hechos ni los días previos.

Asimismo, una profesional de la unidad Cedro (de tratamiento y atención a drogodependientes), del que era usuario el acusado, ha confirmado que los análisis de orina que se le hacían periódicamente evidencian que no hay restos de cocaína ni de opiáceos como la heroína desde abril de 2016 hasta el 20 de junio de 2017, tres días antes del supuesto asesinato.

HERIDA "MORTAL DE NECESIDAD"

Por otra parte, en la sesión de este miércoles, también ha prestado declaración el médico forense que acudió al levantamiento del cadáver de Daniel B.P., y que, posteriormente, se encargó de la autopsia.

Según ha relatado, la víctima recibió un disparo "a bocajarro" que le entró por el lado izquierdo del pecho y le atravesó el corazón y los pulmones, antes de salir del cuerpo por debajo de la escápula derecha. "La distancia del disparo era cero. Causó una herida mortal de necesidad, porque lesionó un centro vital y deriva inevitablemente en la muerte", ha aseverado el facultativo.

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