Baiona (Pontevedra) rinde homenaje a voluntarios y servicios de emergencia, un año después de la ola de incendios

Homenaje a voluntarios y servicios de emergencias en Baiona
TELEMARIÑAS
Publicado 14/10/2018 14:18:07CET

   SANTIAGO DE COMPOSTELA, 14 Oct. (EUROPA PRESS) -

   La localidad pontevedresa de Baiona, que hace un año se vio afectada por la ola de incendios, ha rendido homenaje este domingo a los voluntarios y al personal de emergencias que colaboraron para extinguir las llamas, que se aproximaron a los núcleos urbanos y obligaron al desalojo de numerosas viviendas.

   El acto se ha desarrollado a los pies del monte de la Virgen de la Roca en donde, precisamente, se iniciaron los fuegos. El primer incendio se había registrado el día 12 pero, tras ser extinguido, se reinició el 15, con gran intensidad, llegando las llamas a estar próximas al barrio de La Anunciada y a la Fortaleza de Monterreal, ha explicado a Europa Press la concejala de Medio Ambiente, María Iglesias.

   Unos días después de los incendios, Baiona acogió la celebración de un pleno municipal en el que se aprobó una declaración institucional, en la que se recogía la idea de rendir homenaje a los vecinos y a los servicios de emergencias.

   De esta forma, cuando se cumple un año de la ola de incendios de octubre de 2017 -que se cobró la vida de cuatro personas en Galicia--, se ha homenajeado, con "un simbólico monumento", a "voluntarios, Grumir, protección civil, guardia civil, policía, comunidades de montes, y a todos los vecinos que colaboraron para que no pasara una desgracia en Baiona".

   Y los protagonistas del acto de este domingo fueron los vecinos pero, sobre todo, los niños, que escribieron frases refiriéndose al medio ambiente y a su conservación, que después depositaron en la piedra de monte, que constituye el eje central del monumento.

   Además, la pieza muestra también dos remos y una cadena, simbólicos de la localidad marinera y de que "todos los vecinos remaron para que no sucediera nada más", haciendo cadenas humanas con las que transportaban cubos de agua para sofocar las llamas.

   El acto se ha desarrollado a los pies del monte quemado que, según ha explicado la concejala María Iglesias, se trata de una propiedad de la comunidad de montes en la que la entidad ya ha iniciado los trabajos de reforestación con árboles autóctonos como robles y en la que ya se comienza a percibir su recuperación.