27 de febrero de 2020
 
Actualizado 07/07/2008 20:28:20 CET

La CIG denuncia el despido "injustificado" de cuatro personas en un colegio concertado de Lugo

Rechazan "una serie de hechos de represión y despidos totalmente injustificados" y "sin ninguna motivación laboral o educativa"

LUGO, 7 Jul. (EUROPA PRESS) -

El sindicato CIG exigió hoy un mayor control a la Xunta sobre los centros concertados después de que dos trabajadores no fueran renovados y otros dos despedidos de manera "injustificada" en el colegio Maristas La Inmaculada de Lugo.

Así, el secretario comarcal de esta organización, Xosé Ferreiro, aseguró que "se están produciendo una serie de hechos de represión y despidos totalmente injustificados y sin ninguna motivación laboral o educativa".

En concreto, apuntó que primero dos trabajadores, uno en prácticas y otro de relevo, no fueron renovados "por no tener perfil marista". Ante la solidaridad de sus compañeros, otros dos profesores con contrato indefinido fueron despedidos. Estos dos últimos están vinculados a UGT y CIG, motivo por el que la central nacionalista considera que fueron cesados. Según Ferreiro, "la propia empresa reconoce en la carta de despido que éste es improcedente e injusto".

De este modo, el sindicato manifestó que la finalidad es "amedrentar al conjunto de trabajadores e intentar frenar el intento de movimiento de solidaridad que había con respecto a prácticas como la obligatoriedad de realizar cursos largos de espiritualidad o religiosidad".

Ante estos hechos, que tildó de "despidos de carácter ideológico", Ferreiro anunció que recurrirán los despidos por "vulneración de los derechos personales" y pedirán la nulidad y la readmisión de los profesores.

Por su parte, la responsable de CIG-Ensino, Carmen Vázquez Vázquez, denunció que "el hecho se agrava porque es un colegio concertado con la Consellería de Educación" y, por lo tanto, con el profesorado pagado por los contribuyentes. Por ello, se dirigieron al delegado provincial en un escrito presentado el pasado viernes, y también pedirán al secretario xeral y a la propia conselleira que tomen medidas que frenen esta situación.

SEGUIMIENTO.

Vázquez indicó que, para evitar arbitrariedades, debería hacerse un seguimiento del funcionamiento de los centros desde la propia consellería. Así, instaron a Educación a "tomar el asunto muy en serio" y a "elaborar criterios transparentes".

Con todo, el sindicato CIG explicó que preparan una doble movilización. Por una parte judicial, si la empresa "no recapacita" y, por otra, sindical, en una campaña de protestas coordinada con UGT.