Publicado 17/06/2020 14:52CET

Descubren en el Castro de Viladonga (Lugo) un bronce votivo de unos 2.300 años de antigüedad

Bronce votivo localizado en las excavaciones del Castro de Viladonga
Bronce votivo localizado en las excavaciones del Castro de Viladonga - XUNTA

   LUGO, 17 Jun. (EUROPA PRESS) -

   Las excavaciones en el Castro de Viladonga, en el municipio lucense de Castro de Rei, han permitido localizar una pequeña hacha votiva de bronce asociada a rituales de sacrificio y que tiene unos 2.300 años de antigüedad.

   Según ha informado la Xunta, la pieza, de 13 centímetros y 22 gramos de peso, fue encontrada en las excavaciones arqueológicas impulsadas por el Gobierno gallego en la campaña 2019-2020, durante los trabajos en el aljibe monumental.

   En concreto, en el fondo, sobre las escaleras de acceso al depósito, apareció una pieza de bronce asociada a otros materiales, principalmente cerámica, huesos y restos de carbón. Los análisis del material orgánico recogido en la campaña anterior confirmaron que se trataba de una construcción castreña prerromana del siglo III a.C., anterior por lo tanto a la construcción de la muralla del poblado. La pieza podrá ser contemplada en breve en el museo del castro.

   Los expertos apuntan a la importancia de este descubrimiento "por la escasez de estas piezas y su profusa y compleja decoración". Aunque no es la primera vez que se encuentran hachas de sacrificio en Galicia, se trata de la que tiene, por el momento, una decoración más rica.

   En el colgante se desarrollan muchos de los elementos comunes a estas piezas, como la propia hacha, los sogueados o el torques, además de un prótomo de toro, un jabalí en la zona mesial, y un prótomo de carnero en la zona distal.

   El colgante está relacionado con ritos de sacrificio desenvueltos en la segunda Edad de Hierro en el noroeste peninsular y enriquece el material localizado en el Castro de Viladonga.

UNO DE LOS YACIMIENTOS MÁS SINGULARES

   El Castro de Viladonga es uno de los yacimientos arqueológicos más singulares de Galicia, uno de los más conocidos por el público y también uno de los que recibe un mayor número de visitas.

   El conjunto arqueológico y museístico ocupa la cumbre de un monte desde el que se contempla la Terra Chá lucense y las sierras de Monciro, de Pradairo y Meira. La importancia arqueológica y el interés histórico de Viladonga se puso de relieve a raíz de las excavaciones iniciadas en 1971, tanto por la monumentalidad y diversidad de las estructuras descubiertas, como por la cantidad y calidad de los materiales recogidos.