Actualizado 23/02/2009 23:32 CET

Gallegas.-Feijóo cree que PSOE y BNG son un "obstáculo" en la lucha contra la crisis y les pide "que dejen paso"

Ve a los gallegos "en un movimiento que acaba el 1 de marzo" y lanza un mensaje de optimismo porque a Galicia "no hay quien la pare"

TUI (PONTEVEDRA), 23 Feb. (EUROPA PRESS) -

El líder del PP gallego y candidato a la Presidencia de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, se refirió hoy al Gobierno bipartito --que conforman PSOE y BNG-- como un "obstáculo" que "entorpece" la lucha contra la crisis económica y, por eso, les pidió que "dejen paso", convencido de que Galicia "quiere avanzar y no parar".

En un mitin en Tui (Pontevedra) ante unas 700 personas y antes de participar en otro acto político en Pontevedra, Feijóo llamó a los gallegos a hacer una "reflexión conjunta", teniendo en cuenta que el actual es "el peor momento de los últimos 30 años", y los invitó a hacer balance del bipartito. "Vivimos objetivamente peor", concluyó.

Al cuestionar que socialistas y nacionalistas hayan cumplido las expectativas, consideró necesario superar la "deriva actual" e iniciar un nuevo camino, en lugar de dar "una segunda oportunidad" a los que han "defraudado todos los días". El candidato popular confió en lograr la victoria electoral el próximo domingo ya que, en su opinión, la comunidad "pasa" del bipartito y está inmersa "en un movimiento que acaba el 1 de marzo"

Así, propuso a los gallegos aparcar las "frivolidades, la frase simpática y la sonrisa fácil" y sustituirlas por "otra forma de hacer política" que aplicará en todos los ámbitos de gestión, pero sobre todo en materia económica.

TRABAJO INFATIGABLE

Con el apoyo de los gallegos, "la mejor materia prima para salir de esta tormenta", y "mentalizado" de la trascendencia del momento actual, Feijóo ofreció la experiencia de su partido, que "ya ha salido de situaciones como esta", como aval para "plantar cara" a la crisis, contra la que también aplicará "trabajo infatigable".

Aunque admitió que la complejidad de la situación económica se verá "cuando caiga el telón de las elecciones y se desmaquille la realidad", el líder popular lanzó un mensaje de optimismo, convencido de que Galicia "no sólo tiene remedio, sino que no hay quien la pare". Para ello, consideró "imprescindible" variar la política económica y, entre otras modificaciones, citó "un gran plan de austeridad" y la reducción de impuestos.

Sobre este último extremo, recordó las distintas rebajas impositivas prometidas por él a lo largo de esta campaña electoral y, concretamente, resaltó la eliminación del impuesto de sociedades o la reducción del IRPF para todos los contribuyentes, de forma especial para las rentas más bajas.

PSOE Y BNG: CORRESPONSABLES

Frente a estas propuestas, colocó la gestión del bipartito y, tras comparar la crisis con un paciente enfermo que permanece en una mesa de quirófano, avisó de que la actual Xunta "no sabe por dónde empezar a tratarlo".

Después de reflexionar que las dificultades económicas han "trascendido" a los gobiernos y se han instalado "en cada familia", concluyó que "esto no se puede despachar diciendo que es una crisis mundial". Por contra, opinó que con esta justificación los gallegos "no duermen mejor", sino que "se despiertan con el mismo problema".

De esta manera, criticó que el Gobierno gallego "repitiese la estela" del Ejecutivo central y a ambos les recriminó que "negasen" las dificultades económicas y que en la actualidad no se responsabilicen de que el país sea una "fábrica de parados". De esta situación culpó por igual tanto a PSOE como BNG, a los que erigió en "corresponsables" de ello y también "de su propia división".

RAFAEL LOUZÁN

Por su parte, el presidente del PP de Pontevedra, Rafael Louzán, enfatizó la "respuesta masiva" de los simpatizantes del partido en todas las convocatorias y pidió su apoyo para "echar a la calle" al bipartito el domingo electoral. Con esta filosofía, mostraba en su camisa el reflejo de la ansiada mayoría absoluta que incluso estiró por encima de los 38 diputados. "Yo amo 39 --escaños--", rezaba la pegatina lucida por Louzán.

El popular se refirió a la "triste historia" de Touriño en la comarca del Baixo Miño y, entre otros episodios, recriminó al actual presidente de la que Xunta que "nunca" visitase Tui o que no diese "nada de nada" a los afectados por las riadas ocurridas hace dos años en la zona.

También se refirió al "secuestro" de varios mayores en Oia (Pontevedra), que acudieron a un mitin de Quintana sin previo aviso, y lamentó que lo que iba a ser "una comida de Carnaval" entre un grupo de la tercera edad acabó siendo "una carnavalada".