La Illa de Ons más agreste e implacable, protagonista del nuevo thriller de Manel Loureiro

El escritor Manel Loureiro presenta su nuevo libro, 'Cuando la tormenta pase', en Illa de Ons
El escritor Manel Loureiro presenta su nuevo libro, 'Cuando la tormenta pase', en Illa de Ons - JAVIER OCAÑA
Publicado: domingo, 23 junio 2024 11:30

   El escritor pontevedrés charla con Europa Press sobre su última novela, 'Cuando la tormenta pase', premiada con el Fernando Lara de novela

    SANTIAGO DE COMPOSTELA, 23 Jun. (EUROPA PRESS) -

   El paisaje agreste del invierno en la Illa de Ons, inaccesible si el clima es adverso y con condiciones más propias de siglos pasados que del actual, es el lugar escogido por Manel Loureiro (Pontevedra, 1975) para ambientar su última obra, 'Cuando la tomenta pase' (ya en librerías), un thriller protagonizado por un periodista reconvertido en escritor, Roberto Lobeira, que se retira a la isla gallega para acabar de escribir su última novela.

   "Lo que no puede suponer es que se va a encontrar con que los pocos habitantes de la isla están llenos de secretos. Que una presencia misteriosa deja regalos sangrientos en las escaleras de su casa, tratando de decirle algo que él no es capaz de comprender. Y por si esto no fuese suficiente, las olas arrastran hasta la orilla un fardo cuyo contenido hace que todas las tensiones estallen", relata el propio Loureiro en una entrevista con Europa Press.

   La isla, más que una localización, es una protagonista más de la historia. La idea, confiesa, surgió de una visita que realizó a Ons en verano. "Una noche estaba paseando y de golpe vi el haz de luz del faro, como le pasa a Roberto cuando llega a su casa, destellando entre los arbustos, en medio de la oscuridad. Y en ese momento dije: Esto que acabo de ver le tiene que pasar a alguien", rememora.

    Ahí fue consciente de la "singularidad" del espacio. "Es como el crimen perfecto, el que está a la vista de todo el mundo y nadie se da cuenta. Se puede estar desarrollando un drama en pleno invierno allí sin que nadie se entere", comenta.

   "Es uno de los pocos reductos de rural aislado que hay en la costa, que está masificada. Y es un sitio muy específico. En verano es un gran destino turístico pero en invierno se queda aislado. Durante semanas puede ser inaccesible si las tormentas no permiten llegar. Prácticamente no tiene habitantes, no hay luz eléctrica, no hay agua corriente. Es un trozo del siglo XIX delante de todo el mundo en el siglo XXI", explica.

ONS, "VISIBLE PERO INACCESIBLE"

   Para escribir la novela, Loureiro se enfrentó a las mismas vicisitudes que Lobeira. Aunque "no a todas", bromea el pontevedrés. Que haya confesado, no encontró ningún fardo que pudiese meterlo en problemas y tampoco se vio envuelto en las disputas familiares de unos Capuleto y Montesco a la gallega.

   "Llegué en pleno invierno, como Roberto, y la experiencia es muy desconcertante. Ese momento de estar por la noche y ver las luces de la costa, y darme cuenta que estaba ahí al lado, pero que al mismo tiempo era como si estuviese en la superficie de la luna. Visible pero inaccesible. Es una sensación muy desconcertante y un tanto desasosegante, perfecto para una historia como esta".

   Loureiro también conoció de primera mano la situación "complicada e injusta" de los habitantes de la isla, a quienes agradece su hospitalidad. "Ni siquiera son dueños de sus tierras. Tienen un estatus rarísimo de colonos absolutamente injusto. Es una situación que debería ser solucionada", defiende.

   Al escenario como elemento fundamental le acompaña una tormenta que marcará el ritmo de los acontecimientos y que le da nombre a la historia. "Roberto va prácticamente a rebufo toda la historia hasta que por fin, en el último tercio de la novela, empieza a tener el control. Empieza a ser él quien lleva la iniciativa. Conseguir encajar ese ritmo climatológico con el ritmo de la historia para mí era fundamental".

    Preguntado por si hay algo de Loureiro en Lobeira, además de una vocación compartida, el escritor gallego reconoce que mucho, incluso el físico. "Creo que es la primera historia que escribo que está protagonizada por un escritor. En el fondo, creo que es una especie de proyección de mí mismo. La diferencia está en que Roberto es un tipo mucho más resolutivo y mucho más ágil de lo que sería yo en una situación así, que me encerraría en casa", bromea.

EL THRILLER, "UN MECANISMO DE RELOJERÍA"

   Lobeira se recluye en Ons para tratar de salir del bloqueo que le impide acabar la novela en la que trabaja, algo que nunca le ha pasado al entrevistado, según reconoce mientras toca con la punta de los dedos la primera superficie de madera que encuentra.

   "Afortunadamente, no. Hay un montón de ideas por ahí. Lo difícil es conseguir que una idea se transforme en una buena historia. Si de una buena idea sacas una buena historia, a partir de ahí simplemente es contarla. Simplemente. Fíjate que parece sencillísimo, ¿no? Y es lo más complicado", reflexiona.

    Para Loureiro un thriller es "un mecanismo de relojería" en el que todo tiene que "encajar". "Cada acción tiene que generar una reacción. La idea es que tú, mientras estás leyendo, te quedes absolutamente atrapada. Y te quedes atrapada no solo por la historia que te estoy contando, que eso es lo que ves, sino por todo lo que no ves, las trampas que yo voy haciendo en la sala de máquinas, todos los mecanismos para que tú digas: un capítulo más y lo dejo".

   El gallego reivindica así la literatura como diversión, como un "pacto" entre escritor y lector que debe cumplirse y "nunca decepcionarse".

    "En un thriller, el escritor le presenta al lector una serie de promesas. Y tiene que cumplirlas (…) para que al terminar, si tú has invertido tu tiempo de ocio, que es escaso, en leer un libro, tengas una doble sensación. Por un lado, esa sensación de pérdida, de ¿y ahora qué?, de 'no, espera, seguid contándome cosas. Yo quiero seguir con vosotros'. Y al mismo tiempo, esa sensación de que ha merecido la pena, de que te vas con más de lo que tenías. Si consigues hacer eso, yo he hecho mi trabajo", asegura.

PREMIO FERNANDO LARA

   El pontevedrés se muestra muy satisfecho con esta última novela, con la que ha conseguido además el premio Fernando Lara de novela, un galardón que recibieron en su momento Terenci Moix, Francisco Umbral y Juan Esalava Galán, entre otros.

   "Ahora que llevo 18 años en esto ya me empiezo a sentir seguro. El síndrome del impostor ya se me va pasando. Sobe todo con el premio, que es uno de los más prestigiosos que hay en España. Es una lista de nombres que pesan y ahora estás tú ahí. Y lo defiendes. Es algo que me va a acompañar toda la vida", señala.

   De entre todas las ideas que bullen en la cabeza del pontevedrés está retomar uno de los personajes secundarios de 'Cuando la tormenta pase', a Osvaldo Salazar, "un tipo implacable, sin escrúpulos", aunque quizás "demasiado oscuro, demasiado amoral como para ser el protagonista de su propia historia". Podría entonces Salazar acompañar a Loureiro en su vuelta a las protagonistas femeninas, por las que confiesa predilección.

   "Este es el primer libro protagonizado por un hombre que he escrito en mucho tiempo. Me gustan las protagonistas femeninas porque creo que tienen muchísimos más matices, son más complejas y eso a la hora de contar una historia es fundamental", confiesa.

    Por el momento, el único reto que se plantea el flamante ganador del Fernando Lara es continuar con la campaña del libro, que lo tendrá fuera de casa hasta bien entrado julio, aunque reconoce tener ya la vista puesta en otra promoción, la adaptación cinematográfica de su primer libro, Apocalipsis Z, de la mano de Amazon Prime –-que se estrenará en Navidades en 192 países--. A esta le seguirán otras adaptaciones como la serie de la 'Ladrona de Huesos' y, quizás, también de este último libro, según avanza.

    "Para mí fue una sorpresa que haya venido gente ya a preguntarme por posibles adaptaciones. Significa que la historia está bien, que el premio es merecido, que parece que le va a gustar a los lectores, aunque al mismo tiempo sea una responsabilidad enorme. Pero estoy muy feliz. Mi trabajo es contar historias. Así que cuanto más lejos lleguen las historias, mejor, más lo disfruto yo".

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