La jerarquía de la Iglesia en España arropa al nuevo obispo de Lugo y evita entrar en cuestiones políticas

Actualizado 09/02/2008 15:56:07 CET

Carrasco Rouco, nuevo obispo de Lugo, ofrece "colaboración leal" al servicio de los ciudadanos

LUGO, 9 Feb. (EUROPA PRESS) -

La jerarquía de la Iglesia en España arropó hoy a Alfonso Carrasco Rouco en el acto de consagración como nuevo obispo de la diócesis de Lugo y evitó entrar en cuestiones políticas porque, según el portavoz de la Conferencia Episcopal, Juan Antonio Martínez Camino, "la actualidad principal hoy es que Lugo tiene un nuevo obispo".

Cientos de personas aguardaron la salida del palacio episcopal de los mitrados, recibiendo con aplausos a un serio Carrasco Rouco que es sobrino del cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela.

El nuncio apostólico en España, el portugués Manuel Monteiro, y tres cardenales participaron asistieron hoy a la ordenación del nuevo obispo de la diócesis de Lugo. El cardenal arzobispo de Madrid fue el encargado de oficiar el solemne acto, al que asistieron otros 25 obispos, además de más de 300 sacerdotes de la diócesis luguesa, que se extiende a tres municipios de A Coruña y seis más de Pontevedra, y otros noventa de Mondoñedo-Ferrol.

También numerosas autoridades civiles, con el alcalde de Lugo, Xosé Clemente López Orozco, y otros de la provincia, el presidente de la Diputación lucense, José Ramón Gómez Besteiro, el subdelegado del Gobierno, Jesús Otero, y el conselleiro de Presidencia, José Luis Méndez Romeu asistieron al oficio religioso que se prolongó por espacio de más de dos horas. Cincuenta familiares del nuevo obispo, entre ellos su madre, acompañaron esta liturgia de consagración.

La homilía la ofició el propio Rouco Varela, con constantes alusiones al evangelio, e incidiendo a su vez en la relación con el mundo rural de esta diócesis. Asimismo, recordó a Alfonso Carrasco Rouco que "nunca estuvo sólo" en el camino de su vocación de cristiano y de sacerdote, ya que estuvo apoyado por la familia y desde la propia parroquia de Santa María de Vilalba, su localidad natal, y después contó con una amplia formación sacerdotal en distintas ciudades.

Tras jurar fidelidad "y constancia al evangelio de Jesucristo", Carrasco Rouco era consagrado prelado de Lugo, el 101 de la "milenaria" historia de este obispado. En su intervención, el nuevo prelado tuvo palabras de agradecimiento a familiares, amigos y representantes religiosos y civiles, al tiempo que comprometió "colaboración leal" al servicio del "mayor bien de los hombres y mujeres de nuestras tierras".

El nuevo obispo nació el 12 de octubre de 1956 en Vilalba y fue ordenado sacerdote el 8 de abril de 1985. Estudio Teología y actualmente era profesor de Teología dogmática en la facultad "San Dámaso" de Madrid.

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Previamente, los periodistas acreditados, en un importante número, intentaron interpelar a Rouco Varela que los emplazó a la homilía. Sí hicieron declaraciones, el presidente de la Conferencia Episcopal Ricardo Blázquez y el portavoz Juan Antonio Martínez Camino, que se centraron en la relevancia de que Lugo cuente con un nuevo obispo y evitaron otros temas.

Así, ante la prensa, Blázquez felicitó a la diócesis de Lugo "por el obispo que reciben hoy". "Lo conozco de hace mucho tiempo. Es un sacerdote excelente, formado teológicamente en diversas universidades del extranjero. Es una persona cercana, entrañable, de una comunicación con la gente sencilla sin ningún problema", destacó sobre Carrasco Rouco.

El presidente de la Conferencia Episcopal no quiso pronunciarse sobre la polémica con los socialistas, ni tampoco Martínez Camino a quien se le llegó a preguntar si la jerarquía eclesiástica "estaban haciendo campaña por el PP".

Por contra, Camino se refirió al acto celebrado hoy en la Catedral lucense y señaló que "el asunto fundamental es este, lo demás es irrelevante". "La actualidad principal hoy es que Lugo tiene un nuevo obispo", afirmó, al tiempo que insistió en que "La Iglesia tiene su propia vida. Es verdad, lo demás es insignificante".

"Yo entiendo que ustedes tienen otros temas, pero son insignificantes ante la presencia de un nuevo obispo enviado a esta iglesia para que la Iglesia tenga vida, la vida de Cristo. Ustedes mañana hablarán de otro tema, sin embargo este será el tema permanente de la vida de la Iglesia", sostuvo el también obispo auxiliar de Madrid, Martínez Camino.