A CORUÑA/SANTIAGO DE COMPOSTELA 23 Mar. (EUROPA PRESS) -
La plantilla de la fábrica de armas de A Coruña, compuesta por unos 172 trabajadores, ha protagonizado una protesta este sábado en defensa de la factoría y para pedir una "alternativa" que "evite los despidos" en la compañía, que prevé su cierre en junio.
Los empleados levantaron el encierro a las 12.00 horas para participar en una marcha que partió de la Praza da Palloza y finalizó en la Delegación del Gobierno, con pancartas en defensa de los puestos de trabajo.
En declaraciones a Europa Press, el representante de la CIG en la fábrica, Xabier Rioboo ha señalado que la empresa comunicó este viernes a la Dirección Xeral de Traballo las condiciones del ERE, y que los empleados tienen hasta el 12 de abril para acogerse a estas condiciones.
Por ello, han decidido continuar con el encierro indefinido, que se realizará en tres turnos rotatorios que abarcarán de las 2 y media de una jornada hasta la misma hora del día siguiente.
"Vamos a seguir peleando para que ese plazo se amplíe y se negocie una alternativa que evite os despidos", ha destacado Rioboo, quien ha criticado la postura de la empresa respecto al conflicto, dado que ha sido beneficiada durante estos años de los programas de defensa a través del Ministerio.
Asimismo, ha denunciado la postura del Gobierno central "desvinculándose de todo", a pesar de ser "el principal cliente" de la factoría. "No puede dejarnos en la estacada", ha considerado, además de advertir que "tiene mucho que decir" al respecto y pedir a la Xunta que se "implique" en un proyecto alternativo.
APOYO "ABSOLUTO"
Presente en la protesta, la portavoz municipal socialista, Mar Barcón, ha insistido en mantener "la presión social" sobre la Xunta y el Ministerio de Defensa para frenar el cierre de la factoría, destacando la importancia de "unidad" de todos los coruñeses en defensa de este "símbolo del tejido industrial de la ciudad".
Barcón ha trasladado su "compromiso absoluto" con los trabajadores y el comité de empresa, y ha pedido "sumar fuerzas" para garantizar que la ciudad "no sigue debilitando su peso industrial y su peso económico".