Actualizado 27/07/2007 22:10 CET

El tramo Dozón-Cea de la AG-53 entrará en servicio en otoño

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 27 Jul. (EUROPA PRESS) -

El tramo Dozón-Cea, de la Autovía Dozón-Ourense (AG-53), entrará en servicio en otoño, según anunció hoy la Consellería de Política Territorial. Esta infraestructura enlaza con la Autopista Santiago-Dozón (AP-53), de titularidad estatal, que ya está concluida.

El Consejo de Administración de Aceousa, la empresa pública que ejecuta la AG-53 se reunió esta tarde para evaluar el estado de ejecución de las obras de esta vía. Las obras de esta infraestructura que acomete la Xunta requiere la autorización de conexión y entronque con la AP-53, que depende de un acuerdo entre el Ministerio de Fomento la concesionaria.

La Consellería de Política Territorial, una vez superadas las dificultades administrativas y asumidos por la Xunta todos los requerimientos exigidos por Fomento, está a la espera de recibir la autorización definitiva del ministerio para iniciar de inmediato los trabajos de entronque.

Por otra parte, la dirección de la obra entiende que en los últimos meses se registraron determinadas circunstancias que provocaron, además, la ralentización de la ejecución como fue la climatología adversa, la realización de voladuras controladas y, fundamentalmente, los trabajos de control arqueológico.

Sin embargo, la Dirección Xeral de Obras Públicas de la Xunta considera que estos condicionantes no pueden retrasar más la obra, por lo que reclamó a las constructoras que aceleren la construcción de los subtramos que tienen adjudicados.

ENLACE COMPLETO EN PIÑOR

Además de la gratuidad de esta infraestructura, Política Territorial decidió modificar el proyecto inicial de semienlace en Piñor por un enlace completo del que se está redactando el proyecto para comenzar de inmediato los trabajos que puedan afectar al tronco de la autovía y evitar cortes en el tráfico cuando esta infraestructura se ponga en servicio.

En total el tramo autonómico de la vía en construcción tiene 36 kilómetros, que incluyen el tronco principal y los enlaces. La obra supone una inversión de cerca de 190 millones de euros, de los que más de 13 fueron destinados al pago de las expropiaciones en los nueve municipios por lo que pasa: Dozón, Piñor, San Cristovo de Cea, O Carballiño, Maside, Punxín, Amoeiro, Ourense y Toén.