26 de febrero de 2020
 
Actualizado 03/03/2008 20:10:53 CET

Pesca.- Ecologistas consideran una "tomadura de pelo" las modificaciones en el Plan Acuícola y piden su "revisión total"

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 3 Mar. (EUROPA PRESS) -

Ecologistas gallegos consideraron una "tomadura de pelo" las modificaciones en el Plan Acuícola anunciadas hoy por la Consellería de Pesca, ya que aclararon que ya estaban suprimidas algunas de las plantas de las cinco que reducen a 25 las actuales 30 instalaciones.

"Esta falta de honestidad no se espera de un gobierno de izquierdas", reprobó la presidenta de Adega, Adela Figueroa, crítica a la que se sumó Tino Quintela como portavoz de la plataforma 'Galiza non se vende', que aglutina a 60 colectivos agrupados para denunciar la destrucción medioambiental y patrimonial del territorio, entre el que incluye el Plan Acuícola.

Quintela y Adela Figueroa recordaron a Europa Press que "desde un principio" la piscifactoría de Pescanova en Cabo Touriñán en Muxía estaba descartada, ya que era la que el Gobierno de Manuel Fraga incluía en el Parque Agroalimentario, ahora sustituido por el Plan Acuícola.

Asimismo, tal y como precisó a Europa Press Figueroa, la Consellería de Pesca tenía que reducir las dimensiones de la piscifactoría de Foxolongo de Rinlo, ya que existe una sentencia en ese sentido del Tribunal Superior de Xustiza (TSXG).

Con todo, valoró las otras cuatro supresiones que consideró necesarias, ya que "incidían bastante" y eran "muy agresivas" para la Red Natura, por su cercanía, ya que ni la de Punta Corvos (Ribadeo), ni Punta do Corno, Ardia (O Grove) ni la de Couso en Ribeira están situados dentro de esta zona de protección medioambiental.

Sin embargo, Adega interpretó "insuficientes" estas modificaciones en el plan acuícola, que incluyen la reducción del tamaño de ocho plantas, ya que consideró que debe ser sometido a una "revisión total". De cualquier forma, antes de crear "cualquier tipo" de plan acuícola, censuraron que no se solucionen problemas que generan las actuales, entre los que citaron la contaminación que generan.

En concreto, la presidenta de Adega aprovechó para recriminar el vertido de "miles de toneladas de contaminantes y antibióticos" que técnicos de esta asociación ecologistas detectaron este fin de semana en la planta de Quilmas.