Una asociación acusa al Govern de querer convertir la Marina de Llucmajor en un gran "basurero industrial"

Placas fotovoltaicas
AMB - Archivo
Publicado 07/01/2019 16:36:32CET

PALMA DE MALLORCA, 7 Ene. (EUROPA PRESS) -

La Asociación en Defensa de la Marina de Llucmajor-Cap Blanc ha rechazado el proyecto de "megaparque fotovoltaico" del Govern y le ha acusado de "querer convertir la Marina de Llucmajor en el mayor basurero industrial del Mediterráneo occidental".

En un comunicado difundido este lunes, la presidenta de la plataforma, María Antonia Company, ha alertado de que el proyecto supondría "la instalación de 750.000 metros cuadrados de espejos de cristal que equivalen a 170 campos de fútbol, la construcción de varias estaciones de transformación y 110 torres de 40 metros de altura con cableado de alta tensión, tan altas como la Seu".

La Asociación ha asegurado que no está "dispuesta a quedarse con los brazos cruzados ante esta locura y empecinamiento del Govern balear de sacar adelante un proyecto que colocaría a Baleares en el punto de mira de Europa" por "atentar contra el territorio".

"No es necesario sacrificar más territorio virgen e intacto para la construcción de otro polígono industrial", ha dicho María Antonia Company, recordando que en Canarias se opusieron "con éxito" al "proyecto de instalación de un número indeterminado de torres de alta tensión preservando de esta manera su frágil territorio insular".

Por ello, el colectivo culpa al Govern de Francina Armengol directamente "de ser el responsable de la destrucción de Sa Marina de Llucmajor, de su riqueza etnológica, agrícola y paisajística al querer convertirla en el mayor basurero industrial del mediterráneo occidental".

"Es la lamentable herencia que dejó en Mallorca el exdirector general de Energía del Govern", ha dicho María Antonia Company, en referencia a Joan Groizard, actualmente director del área de renovables del Instituto para La Diversificación y Ahorro de Energía del Gobierno de España.

La asociación ha señalado que "afortunadamente han sido los propietarios de las fincas de Santa Sirga y Son Crespi quienes han impedido la construcción de otro megaparque al percatarse que los megaproyectos en tramitación no sólo destruyen el medio, el territorio y el paisaje, sino que acumulan en una o dos manos los centros de producción de energía regándolos adicionalmente de subvenciones y primas, el real negocio de estos nuevos depredadores".

Por todo ello, la Asociación en Defensa de la Marina de Llucmajor-Cap Blanc ha pedido al Govern que "no haga oídos sordos" al Consell de Mallorca y al Ayuntamiento de Llucmajor, que "facilite la interconexión con el sistema eléctrico peninsular" y "cancele ya la tramitación de los megaproyectos en curso que tanto daño van a producir".

"No basta con tener buenas intenciones. Todos los ciudadanos son conscientes de la necesidad de reducir las emisiones de CO2, pero eso no implica que se puedan plantear proyectos tan invasivos como éste y comparar su impacto con el que tienen los molinos tradicionales del Pla de Sant Jordi", han concluido.

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