Un agente de la Policía Nacional. Imagen de Recurso. - POLICÍA NACIONAL
PALMA 16 Sep. (EUROPA PRESS) -
Agentes de la Policía Nacional han detenido a un hombre de origen rumano, propietario de un establecimiento, como presunto autor de un delito de estafa y falsedad documental, en la contratación fraudulenta de los servicios eléctricos a nombre de uno de sus trabajadores generándole una deuda por más de 6.000 euros, en Palma.
En una nota de prensa, la Policía ha informado que el empleador contrató los servicios de una empresa de suministros eléctricos, supuestamente con la intención de no abonar ninguna de las facturas transcurrido el primer mes de la contratación.
Una vez que la mercantil se percató de las elevadas facturas impagadas, comunicó lo sucedido al comercial que realizó la contratación, intentando éste contactar vía telefónica con el cliente para conocer el motivo de los impagos, haciendo éste caso omiso a las diversas llamadas telefónicas y mensajes enviados por el comercial.
Transcurridos aproximadamente siete meses y aumentando el impago de las facturas acumuladas por los suministros consumidos en el establecimiento, la mercantil eléctrica optó por dejar de suministrar corriente al establecimiento, hasta que se liquidase la deuda.
Una vez que el propietario del local se disponía a abrir su establecimiento, observó que no tenía corriente eléctrica, motivo por el que contactó inmediatamente con el comercial que le había realizado el contrato, comunicándole dicho extremo e instándole a que se personase en el restaurante para aclarar lo sucedido.
Posteriormente, se personaron dos comerciales de la suministradora y, tras realizar las oportunas comprobaciones, contactaron con la central de la eléctrica, que confirmó que la falta de suministro era por la deuda del cliente.
Tras comunicárselo al cliente, el comercial le manifestó a éste que las dos únicas soluciones al problema era abonar en ese instante toda la deuda generada, o bien realizar un alta nueva a nombre de otra persona reanudándose así el servicio eléctrico en el local.
Entonces, el cliente solicitó la documentación a un trabajador suyo, sin darle más explicación, para realizar un alta nueva del suministro eléctrico a nombre de éste. Los comerciales le informaron que se iba a realizar un contrato de suministro a su nombre.
El trabajador, como era amigo del propietario del local, aceptó facilitar su documentación, regresando éste nuevamente a su puesto de trabajo, confiado en lo que el propietario y los comerciales estaban realizando. Una vez que el contrato fue cumplimentado, el comercial se lo entregó al propietario del local para que el empleado firmase el mismo, ausentándose éste unos minutos hasta el interior del establecimiento y regresando con el contrato firmado.
Transcurridos varios meses, y al no abonar el propietario del local las facturas por los suministros eléctricos, el empleado recibió una notificación por parte de la empresa suministradora que le comunicaba que había adquirido una deuda por importe de aproximadamente unos 6.100 euros. El empleado solicitó que le mostrasen el contrato de los suministros reclamados, observando que la firma que figuraba en el contrato no era la suya. Ante esto, el perjudicado optó por interponer una denuncia por los hechos acontecidos, ya que incluso le habían embargado su cuenta corriente.
Una vez iniciadas las líneas de investigación, por parte del Grupo de Delincuencia Económica y Delitos Tecnológicos de la Policía Nacional se consiguió localizar al presunto autor de los hechos narrados, procediendo a su detención, si bien no se descartan nuevas detenciones en los próximos días.