Actualizado 16/03/2012 20:44 CET

Un informe de médicos rechaza el copago por falta de "pruebas concluyentes" de su beneficio y sí alude a efectos nocivos

SEVILLA, 16 Mar. (EUROPA PRESS) -

Un informe elaborado por un grupo de trabajo de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), entidad que engloba a 20.000 médicos españoles, concluye entre sus principales resultados su "desacuerdo" con la aplicación de copagos en los servicios sanitarios, tras aludir que "no existen pruebas concluyentes de sus beneficios", pero en cambio sí manifiesta que existen "evidencias, aunque sean débiles, y derivadas de múltiples estudios, sobre sus posibles efectos perjudiciales en la equidad y la salud de la población, especialmente la más desfavorecida socioculturalmente".

Este trabajo, al que ha tenido acceso Europa Press y que lleva por título 'Copago. Conclusiones desde la evidencia científica', está coordinado por Pascual Solanas y, en el mismo, han trabajado seis expertos de las secciones de Madrid, Cataluña, Aragón, Galicia y Las Baleares de esta sociedad médica.

Según concluyen estos expertos en su informe, existe "suficiente evidencia" en la literatura científica que "permite asegurar" que reforzar el control del presupuesto sanitario de la atención primaria y de la consulta de especialidades hospitalarias "permite una mejor gestión" de los recursos.

De igual forma, aboga por establecer "impuestos indirectos" que recaigan en productos como el tabaco, que se relacionan directamente con la pérdida de salud; "modificar" las políticas de cobertura de nuevos fármacos, y "modificar" también la cartera de fármacos o los precios de los productos que en ella se incluyen, "en función de criterios objetivos de efectividad y eficiencia".

Sobre estas consideraciones, este informe apuesta entre las posibles alternativas de financiación y racionalización del gasto la de "aumentar" la capacidad recaudatoria a partir de impuestos pagados por los contribuyentes.

En concreto, este informe analizado por Europa Press enumera la capacidad para aumentar los impuestos directos relativos a la renta, patrimonio y sucesiones; los impuestos indirectos sobre el IVA; los impuestos indirectos sobre el tabaco y el alcohol, y la contención, racionalización y reducción del gasto vía catálogo de prestaciones, transferencia de riesgos a los proveedores y mejora de la organización sanitaria (pagos retrospectivos a partir de resultados garantizando la cobertura poblacional y la calidad).

EN CASO DE INTRODUCIRSE EL COPAGO

En caso de aplicación de copagos, el informe de la semFYC apuesta por que dicho copago debería entenderse como un "experimento científico" con un "control exhaustivo" de las variables para "poder detectar fehacientemente sus efectos".

Del mismo modo, y siempre atendiendo al hecho de que se instaurase el copago, este estudio apela a que las posibles alternativas de financiación y propuesta de copago tuvieran en cuenta dos premisas muy importantes: la primera, "que los costes tuvieran en cuenta la renta de los ciudadanos para garantizar la equidad", y la segunda, "que no se dejara de lado el autocuidado de la salud".

En ningún caso, advierten, "el papel del médico de familia puede convertirse en el juez de su paciente sobre la utilización inadecuada que hace de los servicios sanitarios". Sobre esta cuestión, incide en el problema de "poner en peligro" la relación entre paciente y médico, así como la "naturaleza ética de la profesión".

RESULTADOS EN OTROS PAÍSES

Este análisis de la semFYC también hace un repaso "de manera exhaustiva" de diferentes estudios, informes y/o monografías de ámbito europeo que han ahonado en los últimos años sobre el copago, como el 'Health Evidence Network' (HEN), publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en junio de 2004; 'Corresponsabilidad individual en la financiación pública de la atención sanitaria', elaborado por diferentes economistas de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona y publicada en septiembre de 2006 por la Fundación Rafael Campalans; o 'Copago sí, copago no: revisando modalidades y efectos de los costes compartidos en el contexto sanitario europeo'.

En cuanto a lo sucedido en otros países, el trabajo del a semFYC apunta que, en Bélgica, dos investigaciones ya revelaron que el copago "disminuye el uso de los servicios, pero con una mínima eficiencia si se valoran los efectos de sustitución".

En Suecia, al excluir a los niños y adolescentes del copago, aumentó la frecuentación. Además, en ese país la disminución del precio por visita en primaria y el aumento en la consulta externa hospitalaria provocó un 1 por ciento de aumento en atención primaria y una disminución del 9 por ciento en las consultas externas hospitalarias (CEH).

En dos estudios en los Países Bajos, se puso de manifiesto en ese país que el copago en hospitales y primaria no modificó el uso, y en Francia, el copago del 10 por ciento no modificó las visitas, aunque sí la atención a domicilio, que fue más cara.

En Finlandia, el copago disminuyó las visitas en traumatología pediátrica entre un 18 y un 27 por ciento, según el tramo de edad, afectando a visitas por causa leve o severa por igual e independientemente del nivel socioeconómico.

Por su parte, en Dinamarca el copago disminuyó los exámenes preventivos para enfermedad cardiovascular de un 66% (sin copago) a un 37% (con copago), al igual que el copago también disuadió a los ancianos de la vacunación antigripal.

Por su parte, en Irlanda se disminuyeron las urgencias, aunque también las visitas apropiadas en atención primaria para el control de la hipertensión arterial y empeoró la supervivencia de los pacientes de alto riesgo.

En Portugal, dos estudios revelaron que el efecto disuasorio del copago se agotó al año de su instauración, y en Alemania el copago introducido en las visitas ambulatorias en el año 2004 no ha reducido de "manera significativa" la demanda de visitas. No se ha observado tampoco un efecto disuasivo entre individuos más vulnerables.

PRINCIPALES RESULTADOS SOBRE INEQUIDAD EN EL ACCESO

Sobre la inequidad en el acceso se han encontrado los siguientes resultados, el trabajo de la semFYC refiere que los copagos analizados en estos países "eran regresivos", en el sentido de que "las rentas bajas contribuyen más, proporcionalmente, que las altas". Con todo, revela que esta regresividad se puede ver modificada por el trato fiscal que tienen los pagos directos. Respecto al abuso imputable al paciente, agrega que "parece ser muy limitado" en los sistemas públicos de salud (menos del 2% del gasto).

Por ello, valoran el papel de médico de familia como "filtro" sobre el uso inadecuado de servicios, siendo ésta una "alternativa racional que ha demostrado su utilidad en otros países".

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