Archivo - Decenas de personas durante una manifestación convocada por la OCB en Palma. - Isaac Buj - Europa Press - Archivo
PALMA 20 Oct. (EUROPA PRESS) -
La Obra Cultural Balear (OCB) ha indicado que la presente legislatura ha supuesto un "cuatrienio negro" para la lengua y la cultura de Baleares.
Así lo ha apuntado el presidente de la entidad, Antoni Llabrés, tras su asistencia al tercer y último Debate de Política General del mandato, en el que se habría confirmado es "presagio" que tenían al inicio de la legislatura, según ha explicado la OCB en un comunicado.
Llabrés ha sostenido que los cuatro años han consistido en una combinación "funesta" de "medidas regresivas" y de "inacción generalizada y sostenida en todos los ámbitos", especialmente en el de la "acogida lingüística de la población recién llegada".
Más allá de las "medidas regresivas" concretas en materia lingüística fruto de los acuerdos entre PP y Vox, principalmente en los ámbitos de la educación y la función pública, la OCB ha reprochado al Govern su "inhibición" frente al "clima de odio instigado discursivamente por la extrema derecha contra la lengua, cultura e identidad de Baleares".
"El Ejecutivo de la presidenta del Govern, Marga Prohens, con la excusa de la gobernabilidad, desatiende la responsabilidad de ejercer la función estatutaria que le corresponde en defensa de la lengua y cultura propias de Baleares", han remarcado.
Por otro lado, la OCB ha lamenta que las referencias de Prohens en su discurso del Debate de Política General del año pasado sobre la necesidad de "proteger la identidad, la cultura y la lengua de Baleares no se han traducido en nada tangible", mientras la situación sociolingüística "no ha dejado de empeorar". "Un año después de las grandes proclamas, se puede constatar que todo era humo", ha añadido.
Llabrés ha señalado que, precisamente ahora, cuando se cumplen 40 años de la aprobación de la ley de normalización lingüística, es cuando resultan "más urgentes" políticas "decididas" de promoción e impulso de la lengua propia para "revertir la fragilidad social del catalán y garantizar la presencia normal en todos los ámbitos de la vida pública".
"No se pueden aplazar las actuaciones necesarias mientras la lengua propia pierde espacios de uso y de transmisión social, porque la lengua catalana es un patrimonio compartido y un derecho de la ciudadanía pero también una responsabilidad ineludible de los poderes públicos", ha aseverado.
En este sentido, Llabrés ha recordado que la OCB, hace dos años, propuso al Govern 50 medidas de implementación inmediata para garantizar la sostenibilidad lingüística y cultural de Baleares.
Se trata de un conjunto articulado de propuestas de actuación prioritaria en diferentes ámbitos, formuladas por expertos en la materia, que todavía "no han recibido respuesta" por parte del Govern y duermen en algún cajón del Consolat de Mar".
Finalmente, Llabrés se ha referido al fuerte crecimiento demográfico experimentado en Baleares, que Prohens calificó como "insostenible" en el Debate de Política General del año pasado.
"Esta diagnosis tiene que ir acompañada de políticas efectivas de acogida e inclusión lingüística y cultural. Las personas que llegan a las islas tienen que tener oportunidades reales para aprender catalán, emplearlo e incorporarse plenamente a la comunidad", ha reivindicado.
Por eso, ha advertido que, sin una oferta "suficiente" de formación, recursos accesibles y políticas activas de integración, el acceso a la lengua queda condicionado por "las oportunidades individuales y las desigualdades sociales".
"Defender la lengua propia no significa excluir nadie, significa poner al alcance de todo el mundo las herramientas necesarias para formar parte de la sociedad de acogida en condiciones de igualdad", ha destacado.
La OCB ha reclamado una política de acogida que asuma esta responsabilidad y que sitúe el catalán como un instrumento de "participación, cohesión y convivencia".