Fin al caso Agostina Rubini: restos óseos de Son Reus pertenecen a la joven desaparecida en octubre

Archivo - Responsables policiales durante una rueda de prensa sobre Agostina Rubini
Archivo - Responsables policiales durante una rueda de prensa sobre Agostina Rubini - Tomàs Moyà - Europa Press - Archivo
Europa Press Islas Baleares
Actualizado: viernes, 28 febrero 2025 21:23

PALMA 28 Feb. (EUROPA PRESS) -

Punto final al caso Agostina Rubini. La Policía Nacional ha dado por cerrado el caso de la que en su momento se calificó como inquietante desaparición de una joven de 24 años en Palma tras confirmarse que restos óseos hallados en el vertedero de son Reus pertenecen a la chica.

Con la confirmación de las pruebas de ADN, la Policía Nacional cierra esta investigación, que arrancó tras la desaparición de la joven de 24 años el pasado 2 de octubre y que tras centrar los últimos movimientos de la joven apuntó a una muerte accidental y sin la participación de terceras personas.

La joven tras salir con unos amigos se habría introducido de manera voluntaria en un contenedor, donde tras haber perdido el conocimiento, fue trasladada por un camión de recogida de residuos hasta la planta de tratamiento de Son Reus. También se hicieron búsquedas en una planta de Santa Margalida.

Con autorización judicial, el Grupo de Homicidios de la Policía Nacional paralizó la actividad de la planta, e iniciaron la búsqueda en distintas partes de la planta, cribando más de 60.000 toneladas de residuos, prolongándose la búsqueda durante más de un mes, estableciendo turnos de 24 horas.

Los agentes encontraron más de 1.000 restos óseos, que fueron analizados por parte del Instituto de Medicina Legal de Baleares, llegando a determinar que dos de los restos analizados eran humanos, siendo remitidos al laboratorio para la extracción de ADN a efectos de cotejo con las muestras de ADN obtenidas de los familiares, pudiendo acreditarse finalmente que los restos óseos recuperados pertenecen a la joven.

La investigación llevada a cabo por el Grupo de Homicidios se da así por finalizada. El cuerpo ha agradecido la coordinación y colaboración con el Instituto de Medicina Legal de las Islas, agentes de la Brigada Provincial de Policía Judicial y Policía Científica, así como a la colaboración ofrecida por la empresa que explota la planta de Son Reus.

LA ÚLTIMA IMAGEN DE AGOSTINA

Días después de la desaparición, en una rueda de prensa el inspector jefe del grupo de Homicidios, Ángel Ruiz, explicó que la última imagen de Agostina con vida fue registrada por una cámara de seguridad a las 23.57 horas del 2 de octubre en la confluencia entre la plaza des Pont y la calle Andrea Doria de Palma.

Al parecer, desde allí pretendía tomar el autobús hasta Palmanova, donde residía, tras tomar algo con unos amigos en el Paseo Marítimo.

La principal hipótesis con la que trabajaron los investigadores era que la joven se introdujera de forma voluntaria en un contenedor de basura buscando algo que se le hubiera caído y que, posiblemente fruto del consumo de bebidas alcohólicas, perdiera el conocimiento en su interior.

Sobre las 00.20 horas, ya el jueves 3 de octubre, la misma cámara registraba la llegada del autobús, al que se suben tres personas, pero ninguna de ellas era Agostina.

Una de las pasajeras, interrogada por la Policía, explicó que a escasos 30 centímetros del contenedor encontró un bolso --perfectamente colocado en el suelo-- y una blusa de estampado de leopardo, la misma que la joven llevaba esa tarde.

Esa prueba, sumada al hecho de que ninguna cámara de seguridad de la zona volvió a grabar a Agostina --ni subiendo por Andrea Doria ni regresando al Marítimo-- y a que el posicionamiento de su teléfono se mantuvo en la plaza des Pont, situaron el contenedor como la única explicación posible.

PERDIÓ EL CONOCIMIENTO Y QUEDÓ ATRAPADA

No se han podido determinar, sin embargo, las circunstancias por las que se introdujo, pero sí se cree que lo hizo de forma voluntaria. Una vez en su interior, sospechan que perdió el conocimiento y quedó atrapada. Según el testimonio de sus amigos, habían consumido alguna bebida alcohólica a la salida del instituto en el que estudiaban.

"Descartamos la intervención de tercera persona por varios motivos. El tránsito de personas y vehículos por la zona es totalmente normal, no se ve a nadie que pudiera haber parado su coche y forzado a Agostina a subir. Además, sería incongruente que el bolso estuviera perfectamente posado y el teléfono dentro del contenedor (...). Si alguien hubiera cometido un ilícito penal, no se hubiera deshecho de un vestigio y dejado otro, es de sentido común", dijo el inspector.

El jefe de Homicidios subrayó que pudo haber perdido el conocimiento debido a su escasa estatura, a su baja tolerancia al alcohol y a que tomaba medicación. Además, de camino a la parada del autobús la joven paró en una tienda de alimentación que frecuentaba, cuyo dueño aseguró que esa noche parecía algo afectada.

EL POSICIONAMIENTO TELEFÓNICO CONDUJO HASTA SON REUS

El posicionamiento del terminal móvil de la desaparecida posicionó en la plaza des Pont desde que la cámara la graba hasta las 00.27 horas del día 3, cuando un camión de Emaya recoge la basura.

Desde entonces, el móvil sigue la misma ruta que el vehículo y a idéntica velocidad hasta llegar a la planta de Son Reus, y consideran que Agostina hizo el mismo viaje.

"Es imposible sobrevivir una vez se entra en el camión de recogida de residuos. Llevan hasta diez toneladas, que se prensan y se almacenan de forma que no hay oxigeno dentro. Entendemos que en ese momento estaba privada de sentido y no creemos que fuera consciente", explicó el policía.

El camión cargado de algo más de siete toneladas de basura y --al menos-- el teléfono llegaron a Son Reus a las 00.52, aunque no descargó su contenido hasta las 01.59 horas debido a un fallo mecánico en la báscula de la planta de tratamiento.

A partir de ese momento, la basura se mezcla con otras 12.000 toneladas almacenadas, entre la que el móvil da su última señal a las 2.59 horas.

Esos residuos se suman a 3.000 toneladas que hay en una planta adyacente a Son Reus y otras 209 --basura de mayor tamaño-- en otro espacio ubicado en la localidad de Santa Margalida, entre los que los agentes rebuscaron durante días. En Son Reus se hizo mediante las máquinas de la planta --es imposible, por seguridad, hacerlo de otra forma-- y a mano en el municipio del norte de Mallorca.

No se hallaron vestigios que pudieran pertenecer a Agostina, aunque sí varios restos óseos, algunos de los cuales fueron analizados.

Ya en aquel momento, todos los indicios apuntaban a que el cuerpo sin vida de Agostina se encontraba entre estas más de 15.000 toneladas de residuos.

DESAPARICIÓN INQUIETANTE

Pese a que no se encontró testigo alguno que viera cómo la joven se introducía en el contenedor --en algún momento entre las 23.57 y las 00.12 horas--, los investigadores no vieron otra explicación posible a lo sucedido. Desde un primer momento trataron la desaparición como "inquietante", y todo apuntaba ya a una muerte accidental.

Una desaparición voluntaria, zanjó el inspector, no concordaría con la conducta habitual de Agostina, y tampoco se encontró rastro de su presencia en los registros de hospitales, vuelos o barcos.

Tanto Ruiz como el jefe regional de operaciones, el comisario Fernando Reboyras, tuvieron un recuerdo para la familia de la desaparecida, a la que agradecieron su colaboración en la investigación y con cuyo visto bueno facilitaron detalles de las pesquisas "para evitar la psicosis" que generan sucesos de este tipo.

El agradecimiento lo hicieron extensible a los trabajadores de Emaya y de la planta de Son Reus, que también cooperaron en la búsqueda de los restos de la joven.

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