Los 10 personajes de la escena internacional en 2018

May, Merkel, Macron, Trudeau y Trump en la Cumbre del G-7 en Quebec
REUTERS / HANDOUT 
Actualizado 28/12/2018 12:16:36 CET

   MADRID, 28 Dic. (EDIZIONES) -

Los diez personajes de la escena internacional en 2017

El año 2018 ha visto la irrupción en la escena internacional de nuevos actores que han llegado para quedarse, al menos durante un tiempo, y que no dejan indiferentes con sus posiciones, como es el caso del viceprimer ministro italiano, Matteo Salvini, o el presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro, pero que también han generado esperanza, como el nuevo primer ministro etíope, Abiy Ahmed.

   El presidente estadounidense, Donald Trump, ha mantenido su protagonismo continuado, en muchas de las ocasiones a golpe de Twitter. El año 2018 también será recordado como el del adiós a medias de Angela Merkel, que ha dejado el liderazgo de su partido pero no del Gobierno, y en el que Theresa May se impuso al sector más euroescéptico de su partido en su intento por apartarla como primera ministra.

   Estos son los 10 personajes de la escena internacional del último año (por orden alfabético):

   1. Abiy Ahmed

   Elegido primer ministro de Etiopía el pasado mes de abril, Abiy Ahmed es el primer oromo, la etnia mayoritaria en el país, en ocupar el cargo. Desde entonces, y a un ritmo que ha sorprendido a propios y extraños, el primer ministro etíope ha acometido una serie de reformas en el plano económico pero sobre todo en el político que buscan cambiar radicalmente el país.

   Abiy se ha comprometido a la celebración de elecciones libres y justas en 2020 y para ello ha sacado de la lista de organizaciones terroristas a los principales grupos armados de oposición y permitido el retorno al país de sus líderes. Además, ha firmado la paz con el archienemigo Eritrea, poniendo fin a dos décadas de conflicto latente, y ha iniciado un proceso de acercamiento entre los países del Cuerno de África sin precedentes.

   2. Jair Bolsonaro

   El líder de la ultraderecha brasileña irrumpió en la campaña electoral como una anécdota. Parecía imposible que un ex general nostálgico de la dictadura militar con declaraciones públicas contra mujeres y homosexuales pudiera llegar hasta el Palacio de Planalto. Pero la crisis económica, la extendida corrupción en los partidos tradicionales y la falta de un líder carismático en el PT para sustituir a Luiz Inácio Lula da Silva le despejaron el camino.

   Ayudó también la puñalada que un perturbado mental le asestó en el abdomen durante un acto electoral. Su delicada salud le permitió ausentarse de los debates electorales y, ya como presidente electo, le ha servido para faltar a importantes citas internacionales.

   Este perfil bajo hace que su 'hoja de ruta' sea prácticamente una incógnita. Solo se sabe que pondrá en marcha una ofensiva contra la corrupción y contra el crimen organizado. Para ello, su futuro Gobierno, que comenzará a andar el 1 de enero, cuenta con varios militares y con el juez que encarceló a Lula como ministro de Justicia.

   3. Kim Jong Un

   El año 2018 comenzó con la mano tendida de Kim Jong Un hacia su vecino del sur, después de meses de tensión creciente que hicieron temer un conflicto nuclear. El líder norcoreano ha protagonizado un giro de 180 grados --al menos de cara a la galería-- con vistas a aliviar la presión sobre su país y a lograr que deje de ser un paria en la escena internacional.

   Junto al presidente surcoreano, Moon Jae Inn, ha protagonizado un deshielo de la relación entre los dos países --aún técnicamente en guerra-- a golpe de cumbres y que se ha visto reflejado en la desmilitarización de la frontera. Además, en junio hizo historia al reunirse con el presidente estadounidense, Donald Trump, a quien ha prometido la desnuclearización de la península, si bien este proceso parece haberse estancado en los últimos meses.

   Convertido en el líder de moda, Kim también se ha atrevido a viajar a China, su gran respaldo, y tanto Rusia como Japón han dicho que trabajan en sendas cumbres con sus líderes, si bien aún estas no se han concretado.

   4. Andrés Manuel López Obrador

   Le ha costado varios intentos pero finalmente el 1 de julio ganó las llaves de Los Pinos. A sus 65 años se ha convertido paradójicamente en la esperanza renovadora de la política mexicana. Fue una de las cabezas visibles de las manifestaciones que tomaron el emblemático Zócalo del DF para protestar por una corrupción y violencia criminal endémicas y desde entonces ha ejercido de líder de los 'indignados' mexicanos.

   Procede de la izquierda, si bien su discurso político se ha ido moldeando, sumando ideas de uno y otro lado, hasta el punto de que algunos le tachan de populista. Ha renunciado a vivir en el palacio presidencial, ha propuesto amnistías para criminales y ha renunciado a la faraónica modernización del aeropuerto capitalino. Además, esa versatilidad le ha permitido entenderse con Donald Trump para abordar la crisis migratoria.

   5. Theresa May

   El año 2018 ha sido complicado para la primera ministra británica, obligada a negociar un Brexit por el que ella no votó en el referéndum de 2016. Desde que llegó al cargo para suceder a David Cameron, May ha tenido que enfrentarse al ala más euroescéptica de su partido, a la que incluyó en su gabinete con miras a aplacarla.

   Tras una primera rebelión en julio a cuentas de la propuesta de la 'premier' para la salida de la UE que provocó la marcha de su ministro para el Brexit David Davis y del de Exteriores Boris Johnson, May sufrió una nueva sangría en su gabinete en noviembre tras lograr un acuerdo con Bruselas que, pese a cierta tensión con España, validaron los líderes europeos el 25 de noviembre.

   El declarado rechazo tanto por parte de la oposición como del ala más euroescéptica de su partido empujó a la 'premier' a suspender la votación del Acuerdo de Retirada en el Parlamento el 11 de diciembre, desencadenando así una moción de confianza en las filas conservadoras de la que logró salir airosa. Sin embargo, May ha quedado debilitada, ya que no cuenta con el apoyo de un tercio de su partido, y aún deberá enfrentarse al decisivo voto en la Cámara de los Comunes, que todo apunta que no tiene ganado.

   6. Angela Merkel

   La canciller alemana comenzó el año en medio de la incertidumbre sobre si podría seguir en el cargo, pero finalmente la reedición de la gran coalición con los socialdemócratas le permitió el que es su cuarto mandato. Sin embargo, una cadena de malos resultados por parte de su partido a nivel regional, que culminaron con el varapalo sufrido por los conservadores bávaros, terminó empujando a Merkel a asumir parte de la responsabilidad.

   La líder conservadora decidió a finales de octubre abandonar su cargo como presidenta de la Unión Cristiano Demócrata (CDU), que había ocupado desde el año 2000, y no optar a un escaño en 2021, pero confía en poder seguir como canciller hasta entonces. Por lo pronto, la CDU ya ha nombrado a su sucesora, Annegret Kramp-Karrenbauer, popularmente conocida como 'AKK'.

7. Príncipe Mohamed bin Salmán

El heredero al trono en Arabia Saudí ha pasado de ser visto como un reformista por promover algunos cambios cosméticos en el reino, como autorizar que las mujeres puedan conducir desde junio, a ser un líder marginado con el que nadie parece querer ahora que se le asocie, como quedó de manifiesto en la foto de familia de la cumbre del G-20 en Buenos Aires.

Pese a las rotundas negativas de Riad, el príncipe heredero ha quedado irremediablemente vinculado al asesinato del periodista Yamal Jashogi, crítico con la casa real, en el consulado saudí en Estambul el pasado 2 de octubre. La implicación de varias personas de su entorno más próximo le ha puesto en el punto de mira y son pocos los que dudan de que una operación de ese tipo se realizara sin el visto bueno del hijo del rey Salmán.

8. Vladimir Putin

El hombre que dirige los designios de Rusia desde el año 2000, con el breve interregno como primer ministro entre 2008 y 2012, ganó en marzo el que será su cuarto y, a priori último mandato. Pese a ello, Putin, que ha descartado por ahora designar un heredero, no parece estar en su mejor momento y su popularidad se ha visto reducida en los últimos tiempos.

En el plano internacional, el mandatario ruso mantiene su posición de poder tras devolver a Rusia el estatus de superpotencia pero su relación con Occidente sigue en mínimos, principalmente por su papel en Siria y Ucrania, y el esperado acercamiento con Donald Trump no ha llegado a producirse nunca.

9. Matteo Salvini

El líder de la Liga consiguió en marzo aupar al partido ultraderechista a convertirse en la primera fuerza del centro-derecha en las elecciones, en detrimento del partido de Silvio Berlusconi, y a entrar en el Gobierno por primera vez en virtud de la coalición sellada con los antisistema del Movimiento 5 Estrellas (M5S).

Aunque Salvini es solo ministro del Interior y viceprimer ministro, se ha convertido en la cara visible del Gobierno italiano y en el punto de referencia para todas las cuestiones y polémicas. Su política de mano dura frente a la migración, con el cierre de los puertos italianos a los barcos de rescate en el Mediterráneo incluido, han reforzado su posición y aupado a su partido a convertirse en la principal fuerza política en los sondeos, con más del 30 por ciento en intención de voto.

10. Donald Trump

Si algo ha demostrado Trump desde su llegada a la Casa Blanca hace casi dos años es que no pasa desapercibido. Su particular estilo de gobierno, en el que Twitter se ha convertido en el altavoz oficial de sus decisiones y el látigo con el que fustigar a quienes no comparten sus ideas, ha quedado reafirmado.

En el plano internacional, el presidente estadounidense ha adoptado decisiones polémicas que han sido criticadas por sus aliados, como el traslado de la Embajada de Estados Unidos en Israel de Tel Aviv a Jerusalén, la salida del acuerdo nuclear con Irán o la retirada de las tropas en Siria, junto a un repliegue parcial de Afganistán. Trump también ha usado su cuenta en la red social para criticar a sus aliados tradicionales, incluidos Theresa May, Emmanuel Macron, Angela Merkel o Justin Trudeau.

En clave interna, el país termina el año con un cierre parcial del Gobierno ante la imposibilidad de un acuerdo para financiar a la Administración por el desacuerdo con los demócratas. Además, el resultado de las esperadas 'midterms' permitió a los demócratas recuperar el control de la Cámara de Representantes, lo que se espera que complique a Trump la tarea de gobernar.

La inmigración ha seguido ocupando un papel destacado en los mensajes del mandatario, que se han endurecido con la llegada a la frontera de miles de migrantes centroamericanos, al tiempo que ha visto cómo su ansiado muro fronterizo sigue sin prosperar. El año también ha estado marcado por la salida de miembros de su gabinete, la más sonada y más reciente la del secretario de Defensa, Jim Mattis, al que se consideraba el mejor contrapeso frente a las andanadas del presidente.

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