AI advierte de que la investigación oficial del caso Iguala podría ser "una tapadera"

Publicado 09/02/2015 21:25:00CET

MÉXICO DF, 9 Feb. (EUROPA PRESS) -

Amnistía Internacional de denunciado este lunes "las ganas" de la Procuraduría General de la República (PGR) de México de cerrar el caso de los 43 'normalistas' (estudiantes de magisterio) que desaparecieron el pasado 26 de septiembre en Iguala, advirtiendo de que podría deberse a que la investigación es "una tapadera".

La ONG ha basado sus afirmaciones en la declaración de los forenses argentinos encargados de analizar los restos mortales hallados en el basurero de Cocula, que este fin de semana acusaron a la PGR de hacer una "lectura parcial de las evidencias" con el objetivo de dar preferencia a datos que coinciden con la versión oficial.

"Esto arroja dudas reales sobre la investigación de las autoridades mexicanas en este caso. Las ganas del fiscal general por cerrarlo, basadas en lo que ahora se sabe que es una posición parcial, empiezan a parecerse preocupantemente a una tapadera", ha dicho.

Además, la PGR "también falló a la hora de revelar que el basurero donde estaban los restos humanos no estuvo custodiado durante varias semanas el pasado mes de noviembre, por lo que las pruebas allí encontradas pudieron alterarse".

Así, la directora de AI para las Américas, Erika Guevara Rosas, ha considerado "imperativo" que la PGR dé a los forenses argentinos "acceso completo a sus archivos" y "permita llevar a cabo todas las revisiones necesarias".

"El Gobierno mexicano debe abordar urgentemente los serios fallos en esta investigación", ha sostenido la organización humanitaria en un comunicado.

CASO IGUALA

Según el relato oficial, los 'normalistas' llegaron a Iguala el 26 de septiembre para recaudar fondos para viajar a la capital mexicana el 2 de octubre con el fin de participar en la conmemoración de otra matanza, la de Tlatelolco.

Ese día la esposa del alcalde tenía previsto presentar un informe de su labor al frente del Sistema de Desarrollo Integral para la Familia municipal y, ante el temor de que los estudiantes reventaran el acto, como ya había ocurrido en el pasado, el alcalde ordenó a la Policía actuar contra los 'normalistas'.

Policías de Iguala, apoyados por agentes de Cocula, interceptaron a los jóvenes a la entrada del municipio y abrieron fuego, matando a uno de ellos y dando lugar a un enfrentamiento que se saldó con seis muertos y 25 heridos.

Una vez controlada la situación, detuvieron a los 'normalistas' que no consiguieron huir, les condujeron en varios furgones policiales a los límites entre Iguala y Cocula y se los entregaron a Guerreros Unidos.

A partir de ese momento se pierde el rastro de los 'normalistas', pero varios sicarios de Guerreros Unidos que han sido detenidos han confesado que ejecutaron e incineraron a los jóvenes y después se deshicieron de sus cenizas en un río.

Queda ahora el análisis de los restos óseos recuperados del basurero de Cocula, ya que el de los cadáveres de las casi 40 fosas comunes halladas en Iguala y municipios cercanos ha revelado que no son los jóvenes.