MADRID 19 Feb. (EUROPA PRESS) -
El presidente de Armenia, Serzh Sarkisian, ha conseguido el 58,6 por ciento de los votos en las elecciones celebradas este lunes y se ha asegurado otros cinco años más en el cargo, según ha anunciado este martes la Comisión Electoral Central (CEC).
Sarkisian, que partía como favorito, ha quedado por delante del exministro de Exteriores Raffi Hovannisian, que se ha hecho con el 36,7 por ciento de las papeletas, según ha informado la agencia rusa de noticias RIA Novosti. La participación se ha situado en el 60 por ciento.
El resto de los candidatos, entre los que estaban el disidente de la etapa soviética Paruir Hairikian y el exministro de Exteriores de la autoproclamara república de Nagorno-Karabaj Arman Melikian, han conseguido menos del tres por ciento de los votos.
Hairikian solicitó un aplazamiento de las elecciones, si bien luego se retractó, tras sufrir un intento de asesinato en la capital, Ereván, cuando dos hombres armados dispararon contra él cuando se encontraba en el jardín de su vivienda.
Sarkisian, de 59 años de edad y presidente del Partido Republicano de Armenia, se ha postulado como enemigo de la antigua oligarquía post-soviética.
El mandatario ha encarado esta votación con la ausencia total de contrincantes de envergadura, todos ellos retirados de un proceso electoral en el que los candidatos restantes han denunciado al Gobierno armenio por favorecer al presidente empleando tácticas fraudulentas.
Un portavoz de Hovannisian, Hovsep Jurshudian, ha denunciado irregularidades durante la jornada electoral y ha citado supuestos casos de pucherazo. La oposición también ha constatado casos de "sellos desaparecidos" en pasaportes, en alusión a la marca con la que las autoridades acreditan la participación de un votante.
El primer ministro, Tigran Sargsian, ha defendido la "libertad y transparencia" de la votación y ha llamado a descartar "toda duda" sobre el desarrollo de la jornada. En lo que sí coinciden todas las partes es en que no ha habido altercados significativos, algo que preocupaba teniendo en cuenta que las últimas elecciones presidenciales derivaron en enfrentamientos con diez muertos.