PEKÍN 28 Jun. (Reuters/EP) -
Al menos 35 personas han muerto por el ataque perpetrado el pasado miércoles contra una comisaría y un edificio gubernamental de la ciudad de Lukqun, en la región autónoma de Xinjiang, noroeste de China, según un nuevo balance de la agwencia estatal de noticias Xinhua.
Alrededor de las seis de la madrugada del miércoles (medianoche en España) un grupo de hombres armados con cuchillos asaltó una comisaría, un edificio gubernamental y una obra en Lukqun y acuchilló a quienes encontró a su paso.
El primer balance fue de 27 muertos --nueve policías y guardias de seguridad y ocho civiles fallecidos durante el asalto y diez atacantes abatidos por los refuerzos--.
Aparte, otros ocho agentes murieron durante la respuesta policial, según informó ayer jueves por la noche Xinhua, que ha calificado el hecho de "violento ataque terrorista" y ha asegurado que la situación está, "en general, estabilizada".
Xinjiang es una zona de continuas tensiones debido a la fuerte concentración de población uigur y, según han denunciado varias organizaciones humanitarias, al intento de las autoridades chinas de introducir a la etnia han --la más numerosa en el resto del país-- en una especie de "limpieza étnica".
El último gran conflicto tuvo lugar en el verano de 2009, cuando al menos 200 personas murieron por los enfrentamientos entre uigures, chinos han y fuerzas de seguridad. Las autoridades lo atribuyeron a conflictos entre comunidades.