NUEVA YORK, 20 Dic. (EUROPA PRESS) -
El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, ha expresado este jueves su "consternación" ante el ataque ejecutado durante la jornada contra una base de la Misión de Naciones Unidas en Sudán del Sur (UNMISS) en la localidad sursudanesa de Akobo, al tiempo que ha pedido a las fuerzas gubernamentales y de la oposición que respeten a la población civil y garanticen su seguridad.
"La UNMISS está haciendo todo lo que puede, dentro de sus medios y en una situación muy fluida, para proteger a los civiles, así como al personal de la ONU sobre el terreno", ha indicado Ban a través de un comunicado.
"Hay informaciones sobre la muerte de civiles en el ataque, pero ésto ha de ser aún verificado. Si estas informaciones son ciertas, los responsables deberán rendir cuentas por sus crímenes", ha agregado. En el momento del ataque había en el lugar 43 'cascos azules' indios, seis asesores policiales de la ONU y dos trabajadores civiles.
Ban ha remachado que "el futuro de esta joven nación requiere que su actual liderazgo haga todo lo posible para evitar que el país descienda al caos, lo que sería una traición a los ideales que están detrás de su larga lucha por la independencia".
Desde que el Gobierno sursudanés informase de la desarticulación de un intento de golpe de Estado, el pasado domingo, la violencia entre grupos militares rivales y entre etnias se ha recrudecido, si bien la ONU ha apuntado que la situación en la capital, Yuba, parece más calmada.
Este mismo jueves, el exvicepresidente Riek Machar, al que el Gobierno acusa de perpetrar un golpe de Estado, ha insistido en que Kiir "debe irse" porque no es capaz de "mantener la unidad del pueblo" y se ha ofrecido a "negociar" las "condiciones" de su partida.
Los enfrentamientos, que se habrían saldado con hasta medio millar de muertos, según cifras de Naciones Unidas, estallaron el domingo tras meses de tensión después de que Kiir destituyera a Machar el pasado mes de julio.
El presidente ha responsabilizado a soldados leales a Machar de estos incidentes, que tienen también un trasfondo interétnico. Kiir y Machar proceden de grupos étnicos rivales, los 'dinka' y los 'nuer', respectivamente, que ya han protagonizado enfrentamientos en el pasado.
El exvicepresidente ha advertido que "son sus propias fuerzas", "enfadadas" con el comportamiento del presidente, las que le "derrocarán". Aunque Machar ha negado ser el 'cerebro' tras la rebelión, sí ha alentado públicamente las acciones de los disidentes.