Browne dice que se responsabiliza de las decisiones que permitieron a los marinos vender sus historias

Actualizado 11/04/2007 22:07:03 CET

LONDRES, 11 Abr. (EUROPA PRESS) -

El ministro de Defensa británico, Des Browne, aseguró hoy que se responsabiliza de las decisiones que permitieron que los 15 marinos e infantes de marina británicos, secuestrados durante 13 días por las autoridades iraníes, vendieran su historia a los medios de comunicación.

En sus primeras declaraciones desde la polémica desatada por la venta de las experiencias en cautiverio de los marinos a medios de comunicación, Browne explicó que pudo haber hecho las cosas de otra manera, y "en última instancia, el dinero se ha acabado aquí". "Pude haber tomado otra decisión", admitió en una entrevista a la cadena británica BBC.

La decisión de permitir dicha venta ha enfurecido no sólo a líderes de la oposición, como el conservador David Cameron, quien tachó de "calamitosa" la autorización o el liberal Chris Huhne que calificó el movimiento de "sangrante", sino también a muchos ex veteranos de Irak y sus familiares que no comparten la medida.

Browne aseguró que tanto él como la Marina no estaban "contentos" con la decisión, si bien sintieron que tenían pocas alternativas, dado que las historias, dijo, debían salir a la luz en beneficio del personal de la Marina preso "para contrarrestar la propaganda de los iraníes difundieron utilizándolos".

En este sentido, la Marina, dijo, después de "analizar las regulaciones", consideró que las historias deberían trascender a la opinión pública y los marineros implicados no deberían ser impedidos cobrar una contrapartida económica.

Browne reconoció lamentar la decisión tomada, si bien se excusó en que la misma fue adoptada por las autoridades de la Marina, porque, subrayó, eran conscientes de la gran expectación mediática creada tras la liberación de los marineros.

EL DINERO EN LA MENTE

"Mientras estos jóvenes (marinos) todavía permanecían detenidos en Irán, decenas de miles de libras (esterlinas) estaban siendo ofrecidas por periódicos y otros medios de comunicación a sus familias para asegurarse sus historias", explicó. "Así que la cuestión de pagar por las historias estaba muy en la mente de sus familiares y, seguro, pronto (también) en las mentes de los jóvenes una vez que se reunieron con sus familias", agregó.

Por su parte, Cameron ha ido más allá, en respuesta a las declaraciones de Browne, al asegurar que debería impulsarse una investigación de la actuación del Ministerio de Defensa con el objeto, dijo, de aprender lecciones.

Asimismo, incidió en la necesidad de evaluar si el primer ministro, Tony Blair, tuvo responsabilidad alguna en la "terrible decisión" de permitir la venta de historias de los militares a los medios.