El centro-derecha italiano, dividido entre nuevas elecciones y la formación de un Gobierno de "responsabilidad nacional"

Actualizado 23/02/2007 15:10:24 CET

ROMA, 23 Feb. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la República italiana, Giorgio Napolitano, continúa hoy con sus consultas con los principales dirigentes políticos del país y esta mañana ha recibido a los líderes de los partidos del centro-derecha, que no parecen compartir opinión sobre cuál debería ser la decisión final del jefe de Estado tras la dimisión del Gobierno de Romano Prodi.

Las consultas se reanudaron a primera hora de la mañana y concluirán esta tarde con el encuentro en el Quirinale de Napolitano con los ex presidentes Francesco Cossiga, Oscar Luigi Scalfaro y Carlo Azeglio Ciampi. Antes se habrá reunido con los dirigentes de la coalición de centro-izquierda, incluido Prodi, quien ayer presentó una lista de doce condiciones a sus aliados, que estos refrendaron unánimemente para sacar adelante la coalición de Gobierno.

Desde la Liga Norte, su líder en el Senado, Roberto Castelli (en la imagen), subrayó que "el único modo de salir de la crisis de Gobierno es disolver el Parlamento y volver a las urnas". "Para la Liga no hay otras opciones disponibles", remachó, considerando que hay que "dar la palabra a los electores, para que puedan elegir una mayoría clara".

Por su parte, el secretario de la Unión de Demócratas Cristianos (UDC), Lorenzo Cesa, consideró que lo que hay que hacer es "confiar a una alta responsabilidad" la formación de un nuevo Ejecutivo. Hay que poner en marcha un "Gobierno de responsabilidad nacional". Este nuevo gabinete "deberá tener un programa claro y definido, con particular referencia a la ley electoral que hemos propuesto sobre el modelo alemán".

Por su parte, el líder de Alianza Nacional, Gianfranco Fini, opinó que lo que tiene que hacer Napolitano es comprobar si en el Senado existe una mayoría política y numéricamente suficiente "sin los senadores vitalicios". "Nadie contesta el derechos de los senadores vitalicios a votar, pero un senador vitalicio no puede responder a un programa de Gobierno, sino únicamente a su conciencia", agregó.

El último en acudir al Quirinale hasta el momento ha sido el líder de Forza Italia y de la coalición de centro-derecha de la Casa de las Libertades, Silvio Berlusconi, quien al término de su reunión dijo que había pedido al jefe de Estado que tome nota de que "este Gobierno no ha estado, no está y no estará nunca en grado de gobernar".

"Desde el principio, en el Senado no ha podido contar con una mayoría autosuficiente", recordó el ex primer ministro, en referencia a la ajustada mayoría lograda por el centro-izquierda en los comicios de abril. "Por tanto, por el bien de nuestro país, hemos pedido que no se repita un Ejecutivo que ya ha provocado bastantes daños", subrayó.

(EUROPA PRESS INTERNACIONAL)