Los 'chalecos amarillos' vuelven mañana a las calles pese a los mensajes y medidas de Macron

Protesta de los chalecos amarillos en París
REUTERS / GONZALO FUENTES
Publicado 14/12/2018 17:59:16CET

"Creo que nuestro país necesita calma, orden, volver a un funcionamiento normal", reclama el presidente

PARÍS, 14 Dic. (EUROPA PRESS) -

Los 'chalecos amarillos' han convocado para este sábado una nueva jornada de protesta que, pese a la división evidente del movimiento, supone un nuevo desafío a los últimos anuncios del presidente de Francia, Emmanuel Macron, que sigue apelando al diálogo para evitar disturbios como los que se registraron en anteriores movilizaciones.

En términos de seguridad, Francia se prepara "para la peor de las situaciones", como ha reconocido este viernes el jefe policial Michel Delpuech en los micrófonos de RTL. La movilización en todo el país afectará a decenas de miles de efectivos, entre ellos 8.000 solo en París, donde también habrá 14 vehículos blindados.

Los controles, de hecho, han comenzado ya este viernes para tratar de detectar a potenciales alborotadores que quieran sumarse a las marchas de la capital francesa, en un intento por prevenir las "escenas de guerra" que --en palabras del Gobierno-- se vivieron en la anterior jornada de movilizaciones.

El contexto ahora ha cambiado. El 'Acto 5' de los 'chalecos amarillos' es el primero que tiene lugar desde que el presidente, Emmanuel Macron, accedió a aplazar las reformas fiscales previstas para el 1 de enero y que implicaban un aumento del precio de los combustibles.

Parte del colectivo aboga por dar un voto de confianza a un presidente que ha intentado tomar las riendas anunciando medidas en favor de la clase media como una subida del salario mínimo o la retirada de un impuesto a las pensiones, pero la línea más dura defiende seguir e incluso intensificar las movilizaciones.

En esta ocasión, además, las nuevas concentraciones llegan precedidas de una nueva semana de terror en Francia, a raíz del atentado perpetrado el martes en Estrasburgo por un joven radicalizado. Al menos cuatro personas murieron en este ataque, al que la Policía no puso fin hasta el jueves con la muerte del presunto autor, Cherif Chekatt.

El Gobierno ha apelado precisamente a este ataque para llamar a los 'chalecos amarillos' a rebajar su nivel de lucha. "Preferiría que la Policía hiciese su verdadero trabajo", ha llegado a decir el ministro del Interior, Christophe Castaner, en alusión a las tareas de "perseguir delincuentes y combatir la amenaza terrorista".

"VOLUNTAD DE DIÁLOGO"

Macron ha defendido este viernes tras el Consejo europeo en Bruselas las "fuertes" medidas que ha anunciado para responder a unas demandas que considera "legítimas". Asimismo, ha destacado su "voluntad de diálogo", en el marco de la cual esta semana ha lanzado un 'gran debate' nacional con el que espera escuchar peticiones de la ciudadanía.

"Debemos lanzar un debate más profundo, tenemos un modelo que reconstruir, pero tenemos que hacerlo desde dos visiones: deuda financiera y deuda ecológica", ha insistido Macron, que por ahora ha rehusado varias su calendario de transición energética hacia un modelo más ecológico y sostenible.

"Creo que hoy nuestro país necesita calma, necesita orden, necesita volver a un funcionamiento normal", ha señalado Macron. En su opinión, la democracia contempla ya fórmulas para expresar el "malestar" ciudadano --"se llaman elecciones"-- y ha lamentado que haya quienes intentan ocupar el espacio público con violencia.