Chile/Brasil.- Una decisión de una jueza brasileña retrasa la deportación del pederasta chileno

Actualizado 26/06/2007 22:31:20 CET

SANTIAGO, 26 Jun. (De la corresponsal de EUROPA PRESS Claudia Riquelme) -

La decisión de la jueza Ana Cristina Krammer de pedir al Supremo Tribunal Federal de Brasil que decida acerca de la deportación del pederasta chileno Rafael Maureira, capturado la semana pasada en Florianópolis, ha generado una demora en la expulsión del criminal, quien estaba prófugo tras huir de Santiago, donde debe cumplir una condena de 20 años de cárcel.

Maureira, conocido por su alias de "Zakarach", con el cual lideraba una red de pedofilia en internet, tiene a su haber numerosos delitos de violaciones y abusos sexuales contra menores, los que cometió mientras era chófer de un autobús de escolares.

Este martes, a pesar de las gestiones del Gobierno de Chile, la jueza brasileña puso una nota de suspenso en la deportación de "Zakarach", quien, antes de ser expulsado, deberá cumplir un arresto no menor a 60 días a la espera de la resolución del máximo tribunal. Maureira podría estar encarcelado hasta seis meses mientras el tribunal resuelve su situación.

La magistrada pidió a la Policía Federal de Santa Catarina que indague acerca del mejor lugar para mantener al criminal chileno bajo custodia. Para ello, se barajan dos cárceles de alta seguridad: Minas Gerais del Sur y Paraná.

Tras reunirse con la jueza y con el fiscal del ministerio Público Federal, Marco Aurelio Dutra, el embajador de Chile en Brasil, Álvaro Díaz, dijo que La Moneda, que ya mandó a Brasil a un jurista experto en temas internacionales, que insistirá en la deportación.

"Vamos a insistir en la deportación. Los chilenos debemos estar contentos de que Maureira haya sido capturado y esté detenido y de que haya procedimientos judiciales en marcha", dijo el diplomático. Díaz explicó que Chile sí planificó la operación de retorno del pederasta, pero que "nos hemos encontrado con una opinión distinta del fiscal (Dutra), lo cual ha demorado las cosas".

En Santiago, el ministro de Asuntos Exteriores, Alejandro Foxley, pidió "paciencia" respecto de la deportación y aseguró que la situación "está bajo control", ya que Maureira será deportado a Chile.

"Hay que pedir tranquilidad porque ese señor va llegar a Chile, detenido, y va a tener que cumplir una condena por los gravísimos delitos en que él ha incurrido anteriormente en este país", explicó.