Archivo - Colonos erigiendo un campamento en una zona militar cerrada cerca del asentamiento de Barkan, en Cisjordania (archivo) - Ilia Yefimovich/dpa - Archivo
MADRID, 12 Mar. (EUROPA PRESS) -
Un grupo de colonos ha incendiado este jueves una mezquita en una localidad situada en Cisjordania, un asalto en el que además han realizado pintadas racistas en sus muros y que se ha saldado sin víctimas, según han denunciado las autoridades después del suceso, que ha sido inmediatamente condenado por el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás).
La mezquita de Mohamad Fayad, que ha sido parcialmente incendiada, se encuentra situada en la localidad de Duma, al sur de Nablús. Fuentes locales citadas por la agencia palestina de noticias WAFA han afirmado que las llamas pudieron ser controladas antes de que se extendieran por el edificio.
El Ministerio de Donaciones Religiosas ha advertido sobre el aumento de los ataques incendiarios contra mezquitas en Cisjordania y ha lamentado que esto tenga además lugar en pleno Ramadán, al tiempo que ha subrayado que existe "un plan sistemático" de Israel para hacerse con tierras palestinas socavando la seguridad de los residentes en la zona.
En este sentido, Hamás ha hablado de "cobarde acto criminal por parte de bandas extremistas de colonos" y ha resaltado que se trata además de "un crimen atroz y un desprecio a la santidad de los lugares de Dios", tal y como ha recogido el diario palestino 'Filastin'.
"Pedimos a las masas de nuestro orgulloso pueblo que se movilicen y actúen para repeler la agresión de los colonos, formar comités de protección popular para defender las mezquitas, casas y propiedades y hacer frente al enemigo en todo los puntos de contacto", ha señalado el grupo islamista palestino.
Por el momento no hay informaciones sobre posibles detenciones por parte de las fuerzas de seguridad de Israel, en medio de un aumento de las incursiones militares y los ataques por parte de colonos en Cisjordania y Jerusalén Este. Este tipo de incidentes ha repuntado desde el 7 de octubre de 2023, si bien ya en los primeros nueve meses de ese año se habían registrado cifras récord de palestinos muertos en estos territorios en dos décadas, desde la Segunda Intifada.
La Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) afirmó a principios de enero que durante 2025 se había documentado la muerte de 240 palestinos, incluidos 55 niños, a manos de las fuerzas israelíes o los colonos. Estas cifras recogen 225 muertes por acciones del Ejército y la Policía, nueve en ataques de colonos y seis en los que "se desconoce si fueron asesinados por fuerzas o colonos israelíes".
CRÍTICAS POR EL CIERRE DE LA MEZQUITA DE AL AQSA
El ataque ha tenido lugar apenas unas horas después de que ocho países árabes --Arabia Saudí, Egipto, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Indonesia, Jordania, Pakistán, Qatar y Turquía-- condenaran el "continuado cierre por parte de las autoridades ocupantes israelíes" de la mezquita de Al Aqsa, bajo el pretexto de la seguridad, en medio del conflicto en Oriente Próximo por la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos contra Irán.
Los países firmantes destacaron que estas restricciones al acceso en la Ciudad Vieja de Jerusalén y sus lugares de culto "constituyen una flagrante violación del Derecho Internacional y del Derecho Internacional Humanitario, así como del 'statu quo' histórico y jurídico y del principio de libertad de acceso sin restricciones a los lugares de culto".
En este sentido, expresaron su "rechazo y condena absolutos" a estas medidas "ilegales e injustificadas", así como a las "continuadas prácticas continuadas de Israel contra fieles en la mezquita de Al Aqsa", situada en la Explanada de las Mezquitas. "Israel no tiene soberanía sobre la ocupada ciudad de Jerusalén ni sobre sus lugares sagrados musulmanes y cristianos", recordaron.
Estos ocho países reclamaron además a Israel que ponga fin al cierre de la mezquita de Al Aqsa y que "retire las restricciones al acceso a la Ciudad Vieja de Jerusalén", al tiempo que pidieron a la comunidad internacional que "adopte una postura firme que obligue a Israel a detener sus violaciones y prácticas ilegales contra lugares santos musulmanes y cristianos en Jerusalén".
PALESTINA EXIGE A ISRAEL LA APERTURA DE AL AQSA
A las críticas se sumó el Ministerio de Exteriores palestino, que argumentó que el cierre de la mezquita supone "una grave transgresión de los derechos" de los palestinos y "una violación del 'statu quo' histórico y legal existente", según un comunicado a través de sus redes sociales.
La cartera subrayó su condena "en los términos más enérgico" por la "continua agresión de las autoridades de ocupación israelíes contra la sagrada mezquita de Al Aqsa al cerrarla por la fuerza a los fieles e imponer estrictas restricciones al acceso a la Ciudad Vieja y a los lugares de culto en Jerusalén, con pretextos de seguridad, especialmente durante el mes sagrado de Ramadán".
Además, reiteró que "Israel no tiene soberanía" sobre Jerusalén Este ni "sobre ninguna parte del territorio de Palestina", al tiempo que argumentó que este tipo de acciones son "una clara violación del Derecho Internacional y del estatus jurídico e histórico existente de los lugares sagrados".
Por ello, responsabilizó "plenamente" a Israel de estas "violaciones" y exigió la reapertura de la mezquita y la retirada de "todas las restricciones impuestas al acceso a los fieles", al tiempo que instó a la comunidad internacional a "tomar medidas urgentes para detener estas violaciones y garantizar la libertad de culto".
Israel se hizo con el control de la Explanada de las Mezquitas y el resto de la Ciudad Vieja de Jerusalén durante la Guerra de los Seis Días (1967). Sin embargo, permitió que Jordania siguiera manteniendo la autoridad religiosa en el lugar y, según el acuerdo de paz, reconoció el "papel especial" de Jordania sobre "los lugares santos musulmanes en Jerusalén".