MADRID, 19 Oct. (EUROPA PRESS) -
La comisión electoral de las Islas Maldivas ha cancelado la celebración de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales apenas dos horas después haber dado 'luz verde' después de que la Policía irrumpiera en sus oficinas e impidiera proseguir con los preparativos de la jornada electoral.
El director de la comisión electoral, Fuwad Thowfeek, ha explicado que la Policía ha entrado en las oficinas del organismo y ha impedido a los funcionarios que continuaran con la distribución de los materiales para celebrar los comicios, según ha informado la cadena BBC.
"No podemos proceder con los comicios si la Policía las está obstruyendo", ha dicho Thowfeek en una rueda de prensa y dando muestra de su frustración por atestiguar cómo la Policía "se ha saltado" la autoridad de la comisión electoral.
Thowfeek ha puesto en duda que la segunda vuelta de las presidenciales pueda celebrarse antes del 11 de noviembre, fecha límite de la legislatura actual. El miembro de la comisión electoral Alí Mohamed Manik ha calificado esta jornada como "un oscuro día para la democracia", según Reuters.
El director de la comisión electoral prevé que se necesiten al menos tres semanas para organizar nuevos comicios y ha enfatizado que la Policía es ahora quien tiene el poder para permitir o censurar la celebración de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, según la agencia de noticias china, Xinhua.
Apenas dos horas antes, Thowfeek había anunciado que la celebración de las elecciones "de acuerdo con las directrices sentadas por el Tribunal Supremo". "El comienzo de las votaciones podría retrasarse en algunos lugares pero daremos más tiempo a la gente para que deposite sus papeletas", apostilló.
SUPUESTAS IRREGULARIDADES
La semana pasada el Tribunal Supremo de las Maldivas anuló los resultados de la primera vuelta de las presidenciales, celebrada el pasado mes de septiembre, debido a presuntas irregularidades y a pesar de que los observadores internacionales de la Commonwealth, la ONU, la Unión Europea e India habían declarado que los comicios habían sido libres y fiables.
El expresidente Mohamed Nashid, cuyo derrocamiento hace 20 meses derivó en una ola de protestas, se impuso en la votación del pasado 7 de septiembre con el 45,45 por ciento de los votos, por debajo del 50 por ciento requerido para ganar en primera vuelta.
El aspirante Abdulá Yamin quedó en segunda posición y su formación, el Partido Jumhoory, pidió al Supremo que anulase los resultados por supuestas irregularidades. El presidente saliente, Mohamed Wahid, obtuvo el cinco por ciento de los votos.
La segunda ronda electoral estaba prevista para el pasado 28 de septiembre, pero fue pospuesta por las acusaciones de fraude. En caso de que no se elija a un nuevo presidente antes del 11 de noviembre, el país desembocaría en una nueva crisis institucional ya que habría vulnerado la 'hoja de ruta' marcada en 2008.