LAGOS (NIGERIA), 13 (Reuters/EP)
Un tribunal de Nigeria ha sentenciado a cinco años de cárcel a un miembro de la Guardia Revolucionaria de Irán y a un ciudadano nigeriano por tráfico de armas, después de que ambos fueron detenidos en 2010 en Lagos (sur de Nigeria) tras el descubrimiento de un cargamento de morteros y cohetes.
Debido a las sanciones de Naciones Unidas, Teherán no puede adquirir ni vender en el mercado internacional diferentes tipos de armas, por lo que tiene que recurrir al tráfico de armas. En este caso, las armas se encontraban entre un cargamento de material de construcción.
El empresario y miembro de la Guardia Revolucionaria Azim Adhajani y el también comerciante nigeriano Ali Usman Abbas Jega han sido condenados por importar bienes ilegales, falsedad documental y ocultación de armas de fuego.
Junto con otros dos agentes de aduanas de Nigeria, se enfrentaban a los cargos de conspiración por intentar exporta el cargamento ilegal hacia Gambia, pero estas acusaciones han sido sobreseídas. Al estar dos años en prisión preventiva, la condena comenzará a contabilizar desde su arresto.
Algunos medios publicaron que Teherán pretendía entregar armas a rebeldes senegaleses de la región de Casamance, una zona en Senegal, entre Gambia y Guinea Bissau, donde un grupo rebelde mantiene reclamaciones independentistas desde 1980, aunque apenas realizan ataques.