Conmoción en Francia por el asesinato de un niño de 11 años con más de 40 puñaladas

Actualizado 30/07/2008 23:01:51 CET
Reuters

PARÍS, 30 Jul. (EUROPA PRESS) -

Francia está conmocionada con el caso de Valentin, un niño de 11 años que apareció muerto en un charco de sangre el pasado lunes por la noche y que presuntamente fue asesinado con más de 40 puñaladas en Lagnieu, en el departamento de Ain (centro), sin que por el momento esté claro quién está detrás de los hechos.

El menor, que pasaba unos días de vacaciones junto al compañero sentimental de su madre, fue hallado muerto en un charco de sangre el lunes por la noche, después de que hubiera salido a pasear en bicicleta. Aunque inicialmente se pensó que podría haber sido atacado por un perro tras haberse caído debido a la escasa visibilidad en la zona, los primeros análisis forenses han revelado que el pequeño sufrió más de 40 heridas presuntamente infligidas por arma blanca.

Según fuentes cercanas a la investigación citadas por los medios, Valentin presentaba "44 heridas causadas por golpes así como graves arañazos a la altura del torso, los brazos y el cuello", algunas de las cuales hacen pensar que el pequeño intentó defenderse de su agresor.

De entre las catorce puñaladas constatadas en el tórax, "algunas tenían una profundidad de 10 centímetros", precisó el fiscal de Bourg-en-Bresse, Jean-Paul Gandolière. Según éste, "el niño no murió inmediatamente, sino que recorrió un centenar de metros antes de morir", lo que explicaría los restos de sangre hallados en la zona y sobre los que están trabajando los gendarmes.

Además del charco de sangre en el que fue encontrado Valentin, y de otro gran charco a unos metros de allí --donde podría haberse producido el ataque--, se han encontrado gotas de sangre en el pequeño callejón que se dirigen hacia el centro, atravesando una parte de la ciudad y que se detienen a nivel de un bar en pleno centro de Lagnieu.

Valentin se encontraba en esta localidad pasando unos días con la pareja sentimental de su madre. Los padres del menor, que residen a tan sólo 12 kilómetros en Porcieu, en el departamento de Isère, se encuentran en pleno proceso de divorcio. Ambos comparecieron ayer ante la Gendarmería en calidad de testigos, pero se espera que vuelvan a comparecer una vez se conozca el resultado definitivo de la autopsia. No obstante, según el fiscal De Bourg, "el contexto familiar no parece difícil".

La Gendarmería formó ayer mismo, antes de saber que las heridas eran por arma blanca, uno grupo integrado por 50 investigadores, tanto de la compañía de Belley como de la sección de investigación de Lyon.